Experiencia gourmet para volar

La empresa American Express y Enrique Olvera se unen para que la carta de los Salones Orión del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México este formada por los platillos del multipremiado chef 

Pasar por los filtros de seguridad del aeropuerto y esperar un vuelo unas horas más de lo esperado pueden ser buenas noticias si a ella le acompaña la posibilidad de degustar platillos diseñados por uno de los mejores chefs del mundo.

Y es que los clientes de American Express que utilizan los salones Centurion Launge del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México pueden disfrutar ahora un menú diseñado por el chef Enrique Olvera.

Desde botanas como un fish & chips o una palomita de pollo rostizado con especias, hasta un plato fuerte de pescado con chile ancho y ayocotes sobre una cama de rissoto, sin olvidar un pan de elote con salsa de epazote (sí, la misma combinación que en los esquites) como postre, la nueva carta de estos salones ubicados en las salas 1 y 2 de la terminal aérea capitalina tiene el toque que hizo merecedor a Olvera, junto con su restaurante Pujol, de ocupar el lugar 16 de la prestigiada lista Worlds’s 50 Best Restaurants hace unas semanas.

“Cuando estoy en un aeropuerto, no se me antoja una experiencia muy sofisticada para comer, más bien busco que algo de muchísima calidad me acompañe, así que las propuestas que incluyo este menú son muy normales”, describe Olvera, que también mantuvo algunos clásicos de este menú por ser los preferidos de los clientes de estos salones, como el bagel de salmón y los chilaquiles… aunque siempre buscando darles su toque propio.

Como parte de este convenio entre Olvera y American Express, que es permanente, se tiene pensado cambiar algunos de los platos en ciertas épocas del año.

“Hay clientes que van mucho al salón y para ellos está padre que tengan estas experiencias nuevas”, señala Olvera.

El servicio preferido

En 1995, México se convirtió en el primer país donde se ofreció a los poseedores de estas tarjetas de servicios la posibilidad de utilizar las salas VIP Centurión Launge.

“Actualmente es uno de los beneficios más utilizados y valorados por nuestros clientes, y es que hace mucho sentido con el perfil de gente viajera”, explica Valeria Benavides, directora de Productos Premium de American Express.

A pesar de ya ser exitosos –estos salones son visitados por un millón de personas en la Ciudad de México, Toluca y Monterrey-, decidieron evolucionar el nivel de servicio, de ahí la idea de trabajar con Olvera, con quien ya habían tenido algunas experiencias, como degustaciones o clases de cocina para clientes.

Esta unión se dio de manera natural, debido a que la marca detectó que sus clientes son afines a comer bien en restaurantes de buen nivel, como los de Olvera. “Sus clientes son mis clientes y viceversa, por lo que hubo una conexión muy natural para trabajar”, recalca el chef.

Operar una cocina en un aeropuerto tiene características diferentes a la de un restaurante, desde que son más pequeñas hasta que ingresar los alimentos es un poco más complicado, pero es no es un problema para Olvera.

“La cocina se puede ejercer desde diferentes frentes; cuando eres chef, no necesariamente te tienes que dedicar a un solo tipo de restaurantes, yo tengo varios, y poder trabajar en el salón me parecía una buena plataforma de fusión”, explica el creador de otros nuevos platillos de este menú, como un salteado de champiñones con huevo y un robalo empapelado.

“Estamos en el proceso del maridaje, por lo que estamos trabajando con la reconocida sommelier Sandra Fernández, quien siempre nos ayuda a asegurar la calidad en el manejo de las bebidas”, adelanta Benavides.

De esta forma, a la experiencia de esperar el avión en estos salones que ofrecen masajes, salas de juntas, WiFi y servicio de bar, se suma el placer de comer platillos que tienen uno de los mejores sazones del mundo.

Los viajes de Olvera

¿Cuál es tu destino favorito y por qué?

¿Uno sólo? Me gustan muchas ciudades, como San Francisco y Nueva York, pero  a Tokio no me canso de disfrutarla, ¡mucho menos de comerla!

¿Qué restaurantes y/o platillos recomienda de ese lugar?

En Tokio, por ejemplo, Sukiyabashi Jiro, casi un altar del sushi, con tres estrellas Michelin, en las profundidades de la estación de Metro Ginza. Sawada es otro, inigualable.

¿Qué actividades recomienda realizar en ese lugar?

Ir a Bear Pond Espresso, allí me tomé el mejor Gilbraltar que me he probado hasta la fecha, y aunque está un poco lejos de todo –en la mitad de un barrio bastante alternativo- vale ir hasta allá para después pasearse por todas las tienditas que se distribuyen a lo largo de la misma calle del café. Esa imagen resume todo lo que amo de Tokio.

¿Qué se siente ser uno de los mejores chefs del mundo?

¡Nada! (risas)