Studio Roca: Diseño mexicano y contemporáneo

En la Ciudad de México, los arquitectos Rodrigo Alegre y Carlos Acosta exponen su talento con originales diseños.

Mucha pasión y creatividad es la fórmula que usaron Rodrigo Alegre y Carlos Acosta hace 12 años al fundar Studio Roca (ROCA, formado por las dos primeras letras de sus nombres), un estudio de arquitectura, interiorismo, mobiliario y diseño mexicano que surgió para hacer una propuesta original de diseño en México así como traer lo mejor del diseño internacional.

“Al trabajar en un proyecto de un spa juntos, decidimos asociarnos debido a que nos dimos cuenta de la carencia de ofertas de diseño aquí en México, cosas increíbles de otros lados aquí no se podían conseguir”, refieren.

Desde su fundación, Rodrigo y Carlos han estado involucrados en 80 proyectos de interiorismo en los que han diseñado muebles y espacios, incluyendo la decoración del hotel St. Regis en Paseo de la Reforma. La filosofía de los fundadores es oponerse a seguir las tendencias o  modas porque esto no los lleva a ningún lado.

“Esto significa que estamos aportando a la disciplina en vez de copiar”, aseguran.

Su objetivo es revivir los elementos arquitectónicos y los materiales auténticos mexicanos, darles una nueva vida y un uso novedoso.

Además de tener una propuesta propia, Studio Roca también se preocupa por usar materiales ecológicos producidos con valores de responsabilidad social y económica. “Somos una de las primeras etiquetas de muebles ecológicos en México, evolucionamos a no solo ser sustentables ecológicamente sino también social y económicamente responsables, debido a las cadenas productivas que involucran a un diseñador mexicano, una fábrica mexicana y madera mexicana”.

Algunos productos que llaman la atención de los socios por la historia detrás de la realización son la Cama 18, que mezcla tapicería con carpintería y está forrada completamente en tela, tiene un detalle interesante de forrado donde la estructura tiene laterales de madera y uniones ocultas con unas placas sencillas. “Es muy limpia; recuerdo mucho que el reto siempre fue cómo hacer que no se vieran costuras o uniones”.

Otra que destaca es la Silla 90, la cual es una reinterpretación de lo clásica a lo moderno. “Estábamos buscando hacer una silla 100% de madera, que fuera cómoda aun sin tener brazos; hicimos varios dummies para probar el respaldo delgado que recae muy bien, fue hecha con la menor cantidad de madera posible y con filosofía “ECO”, usando aceite no barnices, igual que el Escritorio 77”, manifiestan.

Su relación con marcas internacionales como Tom Dixon es otro punto importante para su sociedad. “Vimos sus diseños en algún viaje, recuerdo que nos encantó un candelabro, vimos otros y contactamos a la firma para vender productos en México. Nos dieron largas al principio, estaban cuidando quién manejaría la marca internacional; en la ICFF de NY nos conocimos, hicimos click y ahí empezamos una sociedad interesante”.

Al día siguiente de esta plática, Tom Dixon estuvo presente en la tienda de Studio Roca en Polanco, donde se realizó un coctel para inaugurar la nueva sección dedicada al diseñador británico.