Stella McCartney: moda sofisticada y ecológica

La diseñadora inglesa ha dejado atrás la fama de su padre y se ha convertido en un icono de la moda sustentable. 

Ciudad de México

Stella dejó el cuero, las pieles,  las lentejuelas. Poco a poco, sus materias primas se transformaron en materiales reciclados, telas orgánicas y una filosofía que reza que cualquier esfuerzo, por grande o pequeño que sea, siempre será mejor que permanecer impasible ante una realidad que concierne a cada habitante del planeta: el desequilibrio ambiental provocado por los hábitos de consumo.

En su visita a la Ciudad de México, la “Chica Verde” de la moda no necesitó presentación. Su nombre, tan musical como fashionista, fue suficiente para abarrotar la sala de conferencias durante uno de los congresos de la industria del lujo más importantes en el mundo y les dio una lección.

Durante la conferencia de negocios del lujo Financial Times Business of Luxury Summit, Stella McCartney, quien dejó de ser “la hija del ex Beatle Paul McCartney” para convertirse en una de las diseñadoras de moda más importantes en los últimos años, dejó en claro que incluso su línea de producción no puede ser 100% ecológica, sin embargo todo pequeño paso tiene un gran significado para realizar un cambio.

De esta forma, McCartney, quien tiene boutiques en Nueva York, París, Londres, Tokio y recientemente inauguró en Madrid, una nueva tienda, se ha convertido en uno de los ejemplos de moda sustentable más contundentes del planeta, pues en cada una de sus colecciones procura utilizar materiales orgánicos, reciclados o amigables con el ambiente.

En entrevista para MILENIO, Stella aceptó que aunque la moda es un mundo donde las tendencias cambian constantemente, “existe mucha resistencia al cambio y tenemos que pelear por esto, por cualquier cambio, por cualquier cosa, tenemos que ser fuertes y comprometidos y tener una visión clara de lo que queremos cambiar y tenemos que tratar de hacerlo una realidad”.

Según explicó, una de las razones por las que la industria se resiste al cambio es porque no ven beneficios directos en utilizar técnicas responsables con el medio ambiente, “nuestra industria es muy ‘anticambio’ porque no ven beneficios, pero tarde o temprano esto sucederá”.

Durante la conferencia impartida en la Ciudad de México, la diseñadora admitió que al hablar de sustentabilidad y respeto al medio ambiente, la industria de la moda no es constante, “las cosas entran y salen, una temporada la piel está ‘in’ y a la siguiente no; para que sea sostenible y responsable en los negocios, debe ser continuo”, afirmó.

Sin embargo, la diseñadora que creó el vestido de novia de Madonna en el año 2000, confía que con pequeños pero constantes esfuerzos, en un futuro la gente será más consciente de lo que compra y de las formas y materiales de fabricación de los distintos productos que adquiere.

Esta misma filosofía la ha llevado a la vida diaria: McCartney apoya públicamente a la organización internacional contra el maltrato animal PETA y es vegetariana.


El camino a ser eco-friendly

Stella McCartney sabe que el camino de respeto y equilibrio con el medio ambiente debe alejarse del mero discurso y transformarse en acciones concretas: para crear un diseño ecológicamente amigable se debe tener consciencia desde el inicio de los materiales que se utilizarán, cómo fueron fabricados y la forma en que serán aprovechados.

Por esto, sabe que sus colecciones son, de alguna manera, ediciones limitadas: al comprar las materias primas, sobretodo aquellos recursos orgánicos, saben que no podrán adquirir más y aprovechan mejor el material.


Mezclilla, ¿verde?

McCartney explica que en la fabricación de la mezclilla de sus diseños se utilizan técnicas que buscan el uso eficiente del agua y evitan utilizar químicos dañinos para el medio ambiente, como sumergirlos en tinas con tintura azul o sumergir las prendas en sosa cáustica para suavizarlas. Asimismo, se evita el uso de sílice, pues este químico daña los pulmones de los obreros.


Bolsos: una piel nueva

Uno de los principales accesorios de las colecciones de Stella McCartney son los bolsos y dejar de utilizar cuero para su fabricación ha sido uno de los mayores retos de la diseñadora y su equipo.

¿Cómo lo resolvieron? Creando una piel nueva a partir de recursos renovables: más del 50% del material creado tiene un revestimiento de aceite vegetal y las plantas utilizadas para hacer el aceite provienen de agricultura no comestible.


Con zapatos de tacón…

Desde un inicio, Stella sacó de sus diseños la piel y el cuero, pero ese fue sólo el comienzo. La diseñadora sabía que en la elaboración de zapatos no sólo interviene el proceso de curtiduría, sino también la fabricación de suelas utilizando químicos altamente tóxicos.

Para resolverlo, se optó por una suela biodegradable hecha de un material que está hecho 49% con recursos renovables.

Asimismo, se realizó un convenio con la organización internacional Forest Stewardship Council, que promueve la protección y gestión responsable de bosques de todo el mundo y que provee de madera de árboles que pueden regenerarse o que son reemplazados buscando un equilibrio entre el consumo y la recuperación del ecosistema.


Trabajar con productores locales

En su última colección Otoño-Invierno 2014, Stella mantuvo una estrecha relación con los productores de lana de la Patagonia, en Argentina.

A la diseñadora le interesó que las técnicas de pastoreo de los animales fueran sustentables, esto significa que se permitiera la regeneración de pastizales argentinos y se llevarán a cabo prácticas favorables para la conservación de la flora y fauna locales. Con estas prácticas, se pretende reducir la desertificación del sur del continente.

Además, los productores garantizan que la lana es esquilada sin crueldad animal a través de una certificación dada por la empresa argentina Ovis 21, misma que depende de otra empresa dedicada a vender productos y servicios enfocados a solucionar problemas ambientales y que, entre otras cosas, se dedica a la recuperación del ecosistema a través de la regeneración de pastizales.

En este sentido, McCartney afirmó que lo  más difícil de su negocio es no incluir pieles en ninguno de sus productos, “en este negocio del lujo nada es fácil, no es fácil entrar al mercado, pero no sólo se trata de hacer dinero, debes tener integridad”.

Por esto, la diseñadora resaltó el trabajo de Ovis 21 y afirmó que desea mantener una relación fuerte y de largo plazo.

Con esta misma idea, Stella McCartney reconoció el trabajo de los productores mexicanos que aún conservan técnicas milenarias en producción de textiles, mismas que utilizan recursos naturales y orgánicos en su fabricación y que corren el riesgo de desaparecer.

A ellos, la diseñadora envió un mensaje de aliento y afirmó que deben ser fieles a sí mismos, “tienen que permanecer fuertes y tratar de no comprometer lo que ellos son y por lo que trabajan y deben tratar de tener a la gente correcta para que los represente, esta es una parte muy importante”, dijo para MILENIO.