"Viajar es un regalo de los dioses": Patricia Reyes Spíndola

La actriz recuerda con cariño su viaje a Marruecos, pues se estaba recuperando del cáncer que padeció.
Patricia Reyes Spíndola
Patricia Reyes Spíndola (Cortesía)

Ciudad de México

Hay un viaje que recuerdo con gran cariño, el que hice a Marruecos en agosto de 2012, era un momento muy especial en mi vida pues iba saliendo del cáncer. Llegué justamente cuando celebraban sus fiestas religiosas, al anochecer se escuchaban sus cantos, y yo prefería no dormir para disfrutar cada minuto.

Durante esos 10 días tuve la oportunidad de visitar los templos, las mezquitas; a pesar de que no dejaban entrar a extranjeros, yo me vestí igual que ellos y me pinté los ojos de negro, no parecía extranjera, así que pude pasar al interior de los recintos, estaba lleno de olores, ellos son muy limpios pues se lavan las manos y los pies antes de entrar al templo, usan túnicas de colores.

Al llegar ahí te sorprendes porque hablan casi todos los idiomas en los mercados, español, francés, árabe; la necesidad los ha hecho aprender como abordar al turista y distinguen rápidamente si eres español te gritan ¡olé!, si eres mexicanos te dicen ¡Viva México!

Recuerdo una anécdota muy divertida, un día que estaba comiendo en el mercado y de pronto escuché la voz del Perro Bermúdez, transmitían un partido de México con la señal de Televisa Deportes y fue muy chistoso escuchar su voz en Marruecos.

Me hospedé en el hotel La Mamounia, donde la comida era deliciosa, ahí me encontré a un par de amigos mexicanos, fue una grata sorpresa pues de haberlo planeado no hubiera sucedido.

Además coincidió con la muerte de Chavela Vargas, me enteré por internet... así que bajé algunas canciones en mi iPad y sentada en un balcón disfruté de "Macorina", con una vista preciosa y escuchando al mismo tiempo a Chavela y los cantos religiosos, fue algo inolvidable para mí.  

Me hospedé en el hotel La Mamounia, donde la comida era deliciosa, ahí me encontré a un par de amigos mexicanos, fue una grata sorpresa pues de haberlo planeado no hubiera sucedido, también coincidí con unos amigos franceses, fue algo muy divertido.

Me encanta viajar, ahora mismo estoy planeando ir a Francia, porque una amiga cumple 40 años de casada en agosto, y aunque gracias a mi profesión he tenido oportunidad de ir varias veces a distintos lugares como el Festival de Cannes o de San Sebastián, quisiera conocer otros sitios como China o regresar a la India.

Sin duda he viajado mucho pero Marruecos me impresionó, conocí gente muy amable, cálida y servicial. Allá se acostumbra que los hoteles sean sus propias casas, entonces conoces a su familia y los cuartos están llenos de extranjeros, así que tienes la oportunidad de platicar con gente de todo el mundo.

Casi nunca viajo sola, pero este viaje me sirvió para reencontrarme conmigo misma. Viajar enriquece el alma, el espíritu, la mente y al final es un verdadero regalo de los dioses.