ENTREVISTA | POR MÓNICA GARCÍA RAMÍREZ

Gina Badenoch Fotógrafa

En 2011 Milenio platicó con Gina Badenoch quien apenas daba a conocer su trabajo con la fundación Ojos que sienten, por la que será condecorada con la Medalla del Imperio Británico, esto es lo que nos platicó



“Sentir a través de la mirada”, Gina Badenoch

Ciudad de México

Gina tenía la necesidad de buscar algo más en su vida, cuando se preparaba para estudiar una maestría en Imagen y comunicación ese algo se le presentó al visitar la exposición Diálogos en la oscuridad, su vida dio un giro total, “es donde personas ciegas te llevan por toda una experiencia sensorial y ahí fue donde se me ocurrió enseñarle fotografía a los ciegos; para mi era lo más lógico, pero todo el mundo pensó que había enloquecido”, nos comenta la fotógrafa quien aprovechó la maestría para hacer una investigación y ver si su idea era viable.

"La fotografía siempre ha sido algo que me ha encantado para expresarme, para documentar cosas y para crear”

Una realidad

En 2005 impartió un taller para enseñar a personas con discapacidad visual a tomar fotografías, lo que Gina experimentó fue que las personas con discapacidad visual a la hora de dar el clic y poder tomar una foto rompen muchos límites y muchos paradigmas, “yo lo comparo mucho cuando me metí al cuarto oscuro, que esperas que la imagen salga de algo que está invisible ante tus ojos y no sabes si salió o no, te emocionas al ver la foto; eso es algo que he visto mucho con los alumnos, de estar invisibles para muchos poco a poco, a través de la foto, van volviendo a salir a la luz y se vuelven visibles”.

Por supuesto fue imposible para la fotógrafa no darle seguimiento, pues el antes y después del proyecto con los alumnos era tan evidente, verlos llenos de energía, de superación personal, con ganas de seguir adelante, de seguir aprendiendo más cosas. En 2006 funda Ojos que Sienten lo que se convirtió en su proyecto de vida, “lo que me movió fue la responsabilidad y la emoción de ver que la fotografía, que es algo que yo adoro, podía tener tal impacto en la vida de personas con discapacidad visual”, señaló.

Gina fue ganadora del segundo lugar mundial del Premio Visionaris, otorgado por el Banco UBS (Suiza)

Caer para levantarse

Por supuesto que siempre se encuentran obstáculos cuando se inician este tipo de proyectos, pero con perseverancia, pasión, visualización y creyendo en lo que haces siempre se encuentra la manera de vencer las barreras, y eso es lo que Gina transmite a sus alumnos y completa diciendo, “creo que obstáculos siempre hay, la diferencias es que hay que saber tomarlos como aprendizaje, aprender a caer y levantarse, sería aburrido no caernos porque no sería real”. Además se buscó tener presencia con esta iniciativa en Londres, Inglaterra, aliándose con organizaciones locales y de ahí partir para poder llegar aún más lejos.

Equilibrio, lo más importante

Conocimos a Gina Badenoch como Reetoner para Latinoamérica, seleccionada por la marca Reebok, por ser un ejemplo real de la mujer común como una ama de casa, estudiante, trabajadora, que además tiene conciencia ante la sociedad en que vive, y que a su vez ha logrado triunfar como profesionistas y mantener una vida sana con el acondicionamiento físico y las caminatas, que es uno de sus hobbies, y que igualmente sirve de apoyo para difundir las necesidades de su fundación.

Desde la cámara de Gerardo

Para poder impartir los cursos Gina se vendó los ojos para asimilar lo que perciben los débiles de vista o ciegos totales, y nos explicó que lo que le falta al cerebro es información visual, porque ellos también sueñan. “No todos pueden tener el don de la fotografía, pero les brinda una herramienta de comunicación con sus familias, se vuelve un lenguaje, es una extensión de sus ojos”, señaló. A quienes se les percibe el talento se busca apoyo para impulsar su carrera, un ejemplo es Gerardo Ramírez, diagnosticado con Colomba de Iris, se presenta cuando el iris del ojo no se cierra durante el proceso de la gestación; él nos contó que se deprimió mucho porque pensó que su destino sería quedarse encerrado en casa, por no ser capaz de hacer nada, pero gracias a la fundación tiene varios proyectos en mente para desarrollarse en la fotografía. Con esto Gina confirma que con determinación y constancia se pueden cumplir objetivos, además de la satisfacción de apoyar a otros para ver realizados sus sueños a través de Ojos que sienten.