Sedentarismo, obesidad y tabaquismo: precursores de eventos vasculares cerebrales

Entre los signos de alerta que se manifiestan, está la falta de agudeza visual de uno o ambos ojos, caída del párpado, parálisis facial, poca capacidad para hablar, entre otros.

Guadalajara

Consumir sustancias tóxicas como alcohol y tabaco, aunado a estilos de vida sedentarios o padecer obesidad, son fuertes desencadenantes de eventos vasculares cerebrales (EVC), indica el neurólogo del Instituto Mexicano del Seguro Social en Jalisco (IMSS), José Luis Guzmán Guzmán.

El especialista señala que la letalidad de este tipo de eventos es muy alta, y de hecho es la tercera causa de muerte en el mundo y la primera causa de incapacidad debido a las secuelas que ocasiona.

Guzmán Guzmán explica que el EVC se debe a una lesión cerebral producto de una isquemia, esto es falta de irrigación sanguínea o de un derrame, consecuencia de ruptura arterial.

Entre los signos de alerta que se manifiestan de manera súbita, está la falta de agudeza visual de uno o ambos ojos, caída del párpado, parálisis facial, poca capacidad para hablar, parálisis de extremidades, deficiencia al percibir estímulos ambientales tanto auditivos como visuales o pérdida de sensibilidad.

El neurólogo enfatiza en la prevención a través de la modificación de estilos de vida poco saludables. El tabaquismo, alcoholismo, obesidad y drogadicción son los principales precursores, ya que impactan directamente en la funcionalidad orgánica del paciente.

El EVC aqueja por igual a hombres y mujeres; sin embargo, se mantienen en proporción de dos hombres por cada mujer antes de que ésta entre en la menopausia, porque después de entrar en esta etapa las cifras se empatan.