Secret: adolescentes mexicanos al desnudo

La aplicación anónima Secret es sumamente popular entre los estudiantes de prepa en el país por su utilidad en el cyber bullying y la distribución de fotos íntimas
Secret, número 1 en descargas en México
Secret, número 1 en descargas en México (Ana Cecilia Escobar)

México, D.F.

“¿Tienen fotos de Diana Hernández?”, “YA SUBAN FOTOS DE DIANA H”, “YO TENGO FOTOS DE DIANA HERNÁNDEZ”, uno tras otro, Diana H, una preparatoriana de un colegio de la Colonia del Valle, leyó los comentarios anónimos con su nombre.

Algunos fueron halagadores “Diana H* está bien buena” otros agresivos “Diana H es una zorra” pero los últimos, los de las fotos, le revolvieron el estómago. Porque éstas existen, el ex novio de Diana las tomó hace dos años y amenazó con publicarlas en Twitter. En ese momento no lo hizo,pero una nueva plataforma anónima podría permitírselo.

Cuando sus padres se enteraron pensaban presentar una denuncia por pornografía infantil. Hace dos años su hija tenía 16 años. Los posibles cargos detuvieron al joven, pero Diana no está tranquila. Todos los días se teme que el siguiente mensaje en Whatsapp que reciba, sea de su amiga Marina con el aviso: Subieron tus fotos a Secret.

Secret es una aplicación que permite compartir textos, fotos o encuestas de manera anónima con los contactos de Facebook y de la agenda telefónica. Los posts con más corazones ­ como los “likes” de Facebook­ aparecen en la pestaña “Explore” junto con publicaciones de personas
cercanas a tu localización.

La versión para iOS debutó en la App Store en enero de este año, un poco más tarde, en mayo, estaba disponible para Android. En poco más de seis meses, se convirtió en la más descargada en México, de acuerdo a la herramienta de análisis de descargas App Annie. En julio, a lo largo
de todo agosto y los primeros días de septiembre, permaneció en el Top 5 de descargas del país.

En agosto, #Secret fue Trending Topic en Monterrey. Los usuarios regiomontanos usaron la aplicación para publicar fotos de chicas desnudas, revelar detalles sexuales, infidelidades propias y ajenas usando nombres completos. En cuestión de horas, la plataforma se llenó de mensajes como “gracias Secret por ocasionar problemas con mi pareja.”

Liza Durón, estratega digital de una agencia de relaciones públicas de Monterrey -que dio seguimiento al boom de Secret en su ciudad- cuenta que todo empezó una semana antes del inicio de clases, los principales usuarios eran estudiantes de prepa y universidad de San Pedro,
un municipio rico, en la zona metropolitana.

"Se convirtió en un juego en el que le escondían la cabeza a la chica y si juntaban arriba de cierta cantidad de likes publicaban la foto completa, el nombre, su escuela e incluso su cuenta de Facebook. Así cacharon a varios infieles, con fotos de pantalla de conversaciones o las mismas fotos. Los novios dejaban comentarios como ¿a quién le mandaste eso, zorra?”, cuenta Durón.

María Santos, bloguera de San Pedro, presentó una denuncia y el caso se volvió viral en Monterrey. “Yo hice mi parte poniendo denuncia en el Ministerio Público para que investiguen el app, pues la pornografía infantil es un delito que se persigue de oficio”, escribió en su blog.

El concepto de Secret no es único, también existe Yik Yak, una aplicación con un diseño parecido a Twitter en la que a través del número telefónico es posible rastrear lo que otros usuarios publican sobre una persona. Yik Yak se popularizó en escuelas de Estados Unidos, por rumores y comentarios hirientes entre compañeros. Profesores y padres de familia se quejaron con la compañía, y ahora la app se bloquea si es utilizada dentro de escuelas públicas.

Pero la popularidad de Secret no empezó entre adolescentes, sino entre profesionales de Silicon Valley. Una semana después del lanzamiento, la comunidad del hub tecnológico se apropió de la plataforma con publicaciones en contra de CEOs, información confidencial de start ups,infidelidades y preferencias sexuales escondidas.

Un mes más tarde, los fundadores de la compañía anunciaron la inversión que recibieron de Google Ventures y el actor Ashton Kutcher ­entre otros­ de 8.6 millones de dólares. En julio, Secret Inc recibió una segunda inversión por 25 millones de dólares, que de acuerdo al New York Times, valoró a la compañía en 100 millones de dólares.

La app ha sido cuestionada porque hace más fácil el cyber bullying. Durante su aparición en el festival de arte y tecnología South by Southwest (SXSW) David Byttow, el fundador aseguró que la compañía ha tomado medidas para prevenir su mal uso, una de ellas fue retirar la función depublicar fotos de archivo, ahora sólo pueden compartirse imágenes tomadas al instante.
El caso de Monterrey sólo hizo a Secret más popular. En el Distrito Federal empezó la moda en las escuelas, incluida la de Diana H. “Hace como un mes me enteré de la app, me dijeron que estaban subiendo los chismes de la escuela” dice Marina, compañera de Diana. A las pocas semanas, empezaron a circular links al servicio de almacenaje en la nube Dropbox con carpetas repletas de fotos de sus compañeras y de chicas de otras escuelas en variedad de posiciones sugestivas. “Una vez que las fotos se propagan nunca te quitan la etiqueta, hay gente que no las conoce y aún así las tachan de putas” dice Marina.

Las amigas de Marina eliminaron la app de su celular, para dejar de ver publicaciones sobre gente de su escuela o encontrarse con sus nombres. Pero ella no. Ahora su función es mantenerlas al tanto de lo que pasa. Las actualizaciones de su cuenta son frenéticas. Cada cinco minutos aparecen alrededor de 10 publicaciones, la mayoría de ellas de índole sexual. “30 <3 y subo las nudes de Caty M.” “Niñas ¿dejarían que se vengan dentro de ustedes?” “Rolemos fotos, hombres” “¿Algún Dropbox?” Diana sabe lo que sucedería si aquellas fotos tomadas por su ex novio llegaran a publicarse. Lo ha visto con amigas y compañeras. “Cuando ponen nombres de niñas en Secret con insultos o suben sus fotos, ellas ponen en Twitter cosas bastante deprimentes”, dice.

Pone de ejemplo el timeline en Twitter de una de sus compañeras acosadas, con actualizaciones como “No saben lo mal que me siento” y “A veces lloro sin razón alguna.” En la foto aparece una chica rellenita, con pelo oscuro y lentes de pasta. En Secret se publicó una encuesta preguntando si era la chica “marimacha” y la mayoría de los votos fueron afirmativos.

Además del acoso, Secret ha ocasionado conflictos entre escuelas. Diana H cuenta de un problema entre su escuela y otra.“Hace unas semanas hubo una discusión entre otra escuela y la mía por su nivel y el tipo de gente. Todo pasó un domingo y el lunes había más de 30 personas en la puerta buscando con quién pelearse, pero nunca supieron con quién”, cuenta Diana.

Christian Alcocer tiene muy claro que a quién buscaban era a él. Un domingo por la noche, se topó con una publicación en Secret que decía “Mañana pelea entre DV vs ULA a las 3:10 en la puerta de DV” firmado por “Christian Alcocer , Prepa del DV, búsquenme putos de la ULA.” Pero
Christian no era el autor de la publicación, es más, asegura que no conoce a nadie de la ULA.

Al día siguiente el post contaba con decenas de comentarios nuevos. Las amenazas contra Christian se acumularon con las horas. Finalmente, a las tres de la tarde, alrededor de 30 estudiantes de la ULA esperaban a Christian en la puerta. No tuvo más opción que avisar al prefecto, mismo que informó a la subdirectora. Esta le prohibióa Christian salir hasta que fuera por el su mamá e incluso le ofreció llevarlo a casa.

La psicóloga de la escuela de Marina no está enterada sobre Secret, ni sobre el acoso a las alumnas ni el bullying. Asegura que atiende a los chicos periódicamente por distintas razones, pero ninguno le ha contado sobre la aplicación. Cree que podría ser por miedo o por vergüenza.
O porque los asuntos virtuales no se atienden en el mundo real. “Es que no es en la escuela, es por Internet. En la escuela no te dicen nada” dice Marina.

No es el caso del Tec de Monterrey, donde también se ha exhibido a menores de edad. Las autoridades se hacen cargo de las quejas de los estudiantes y padres de familia. Si se conoce al responsable del acoso se levanta un reporte y recibe una sanción que puede ir desde la
suspensión temporal, hasta la baja definitiva. En las tiendas de apps de Google y de Apple, las reseñas de Secret no son favorecedoras. Los
usuarios mexicanos piden que se retire porque “saca lo peor de las personas” y “provoca problemas graves.” En Brasil, un juez estuvo de acuerdo, tanto, que prohibió el uso de la aplicación en su país. Google y Apple eliminaron la aplicación de sus tiendas y debían borrarla de
manera remota de los dispositivos de sus usuarios.

Christian no necesitó más que el altercado contra la ULA para borrar Secret de su teléfono. Lo que no ha impedido que se entere de las fotos de sus compañeras y de chicas de otras escuelas, porque le llegan los links por WhatsApp. “La verdad yo creo que las niñas tienen que estar mal de la cabeza para tomarse esas fotos. Y no entiendo cómo la gente puede ser tan ociosa para estarlas viendo” dice Christian, aunque
admite haberlas visto. Se queda pensando unos segundos.

“Aunque no te creas ¿eh? Me he encontrado con fotos de hombres en Dropbox que ven las niñas”, dice.

*Los nombres de los entrevistados fueron cambiados para proteger su identidad