Sasha Bikoff, la diseñadora de 26 años popular entre los millonarios de Nueva York

A pesar de su corta edad, la neoyorquina Sasha Bikoff es una de las diseñadoras de interiores más cotizadas, al crear espacios con base a los gustos y pasiones de sus clientes.

Es interesante conocer sobre las grandes figuras de la arquitectura e interiorismo actual, pero resulta más importante tratar de descubrir los nuevos talentos.

Las nuevas camadas traen conceptos no tan contaminados por los medios y pueden ser un buen referente en cuanto a originalidad y vanguardismo.

De esta manera, les presentamos una de las nuevas caras en interiorismo neoyorquino, se trata de Sasha Bikoff, una diseñadora de sólo 26 años que está dando mucho de qué hablar en las esferas de los millonarios en Estados Unidos. Aunque cuenta con pocas obras en su portafolio, se está abriendo camino en los círculos de la moda, diseño, arquitectura y buen gusto.

Aquí les mostramos uno de sus últimos trabajos: Dakota Building en Nueva York.

Para comenzar tenemos que mencionar que el Dakota es sumamente importante para Nueva York en cuestión de historia y arquitectura, ya que el edificio es famoso a nivel mundial debido a que a la puerta asesinaron a John Lennon, ex integrante de The Beatles y esposo de Yoko Ono, quien aún reside allí.

Construido del 25 de octubre de 1880 al 27 de octubre de 1884, el bloque de apartamentos está localizado en la esquina noroeste de la calle 72 y el Central Park West en Manhattan.

La firma de arquitectos de Henry Janeway Hardenbergh, que también diseñó el emblemático Hotel Plaza, fue contratada para realizar el diseño para Edward Clark, director de la Singer Sewing Machine Company, compañía de las famosas máquinas de coser Singer.

De acuerdo con la cultura popular, se llamó así al edificio debido a que en la época en la que se construyó el Upper West Side de Manhattan estaba tan poco habitado que se consideraba tan remoto como el territorio Dakota. Sin embargo, los primeros registros de este nombre se encuentran en una historia de un periódico de1933. Se le puso al edificio ese nombre debido al gusto que su fundador tenía por los estados y territorios de nuevo oeste. Por esta razón, encima de la entrada de la calle 72, hay una figura de un indio Dakota. Este edificio fue añadido al Registro Nacional de Lugares Históricos en 1972 y se nombró Lugar Nacional de Interés Histórico en 1976.

Todo esto, sin lugar a dudas cautivó sin lugar a Sasha Bikoff para realizar la remodelación interior para su cliente, quien es una destacada bailarina amante de  las bellas artes.

El interiorismo manejado se basa en algo muy ecléctico, entre Art decó revival, barroco Francés y nostalgias de los años 50.

El espacio principal es la sala, la cual tiene un color poco tradicional para este tipo de espacios, es un palo de rosa que da una tranquilidad y suavidad al mismo tiempo. El mobiliario se basó en piezas de antigüedades y de diseño mezcladas entre sí para hacer un espacio más divertido a pesar de los detalles clásicos en cornisas y espejos barrocos. De igual manera se dejan ver algunos objetos con estilo árabe, como unas lámparas que cierran el ciclo visual de manera interesante.

Otro lugar encantador es la habitación de la bailarina, manejada en blancos con toques violetas. Los elementos enfatizados en el espacio son el dosel que enmarca la cama, así como el papel tapiz con motivos selváticos, diseñados exprofeso para el área.

El vestidor es una delicia vuelta realidad, pues se tomaron conceptos como de tienda comercial para realizar los closets y la iluminación. Cada bloque del closet se puede abrir y cerrar por medio de persianas automatizadas.

El comedor es algo fascinante en cuanto a mezclas, ya que el color verde pistache con melocotón nos podría instalar en algún palacete francés del siglo XVI. Los muebles se presentan en un estilo rústico como de cocina de cabaña inglesa. Se puede resumir que este comedor hace una alusión de diversos comedores antiguos.

Contrariamente, en la cocina se ve un aire más neutral totalmente en blanco, sin mayor pretensión que dar un servicio. Aunque en una esquina se dejó una pequeña salita de relax llena de color.

El estudio de trabajo de la dueña es también ecléctico, un tanto misterioso o dramático debido al uso del azul oscuro, cristales, muebles transparentes, tapetes persas y cuadros multicolores.

Así es que si tienen ideas frescas y contemporáneas, no dejen de seguir a Sasha Bikoff, claro ejemplo de lujo, originalidad y grandes ideas.