Los secretos de la nutricionista del Tri

Beatriz Boullosa, la nutricionista de la Selección Mexicana de Futbol, habla de la dieta que sigue el tricolor antes y durante los entrenamientos
Beatriz Boullosa
Beatriz Boullosa (Roberto Aguilar )

México

A nuestros seleccionados de futbol se les hace agua la boca cuando piensan en platillos mexicanos: frijolitos y quesadillas están entre sus favoritos, pero si hay algo a lo que ninguno de los jugadores de la Selección Mexicana jamás van a poder negarse, ni en México ni en Brasil, son unos buenos chilaquiles.

Ser deportistas de alto rendimiento no les impide disfrutar de un buen caldo de pollo y unos tacos, siempre y cuando sea en cantidades apropiadas para su complexión y continúen con sus entrenamientos.

El cuidado del peso, la alimentación y la recuperación de los seleccionados después de cada partido está en manos de Beatriz Boullosa, la nutricionista que acompañó a la Selección Mexicana en cada uno de sus pasos.

En entrevista, la mujer que alimenta a la selección azteca que nos representó en Brasil, nos cuenta algunos de sus secretos.

¿Cada cuándo pesan a cada jugador?

Deben ser pesados diariamente para tener un cuidado cercano de su desgaste físico, así mismo a veces los pesamos antes y después de los entrenamientos para monitorear su hidratación. La composición corporal total (masa muscular, tejido adiposo, hueso, masa residual etc) se toma durante la concentración previa al Mundial.

¿Cómo los “pones a dieta”?

Primero se realiza una evaluación completa del estado de nutrición y a partir de ahí se establece un plan de cuidados y monitoreo específico que afortunadamente no se traduce en dietas restrictivas, al contrario, se traduce en planes de alimentación cercanos a las 3 mil 500 kilocalorías, ya que su desgaste físico es elevado.

Cuidamos sobre todo que coman inmediatamente después de entrenar para tener una adecuada recuperación de energía y de las fibras musculares.

¿Qué comen después de un partido?

Cuatro gramos de hidratos de carbono por cada gramo de proteína para que la recuperación sea ideal: Desde yogur bajo en grasa para beber y una barra de cereal, yogur con granola o pan con mermelada o rebanadas de queso.

¿Cuál es la clave para alimentar a deportistas de alto rendimiento?

Una parte fundamental y que creo que es importante que la gente lo sepa: abordamos a los atletas a partir de su composición corporal y no del peso. Lo que comen los atletas finalizando sus entrenamientos y competencias, que tiene que ser en un lapso de 30 minutos después de terminada la actividad física, es primordial para que puedan tener una buena recuperación en las reservas de energía, una buena recuperación de las fibras musculares y entonces poder seguir entrenando, teniendo buenas adaptaciones al ejercicio y sentirse de maravilla.

¿Cómo los haces subir o bajar de peso, según sea el caso?

Cualquier modificación del peso la realizamos a través de una dieta personalizada y un entrenamiento específico, jamás utilizamos ningún producto desarrollado para acelerar el metabolismo o quemar calorías ya que estos pueden implicar un riesgo para la salud y aparecer como doping.

¿Cómo incluyes los alimentos favoritos de los jugadores como tacos, enchiladas y chilaquiles?

Es muy sencillo, en todas las comidas siempre hay una barra muy completa de frutas y verduras que todos los seleccionados consideran a la hora de servirse sus alimentos.

¿Hay cambios específicos en su alimentación durante el Mundial?

Son modificaciones que se hacen en los entrenamientos y demás, pero como constantemente están en una demanda y tienen una complexión corporal privilegiada con elevados niveles de masa muscular, obviamente la alimentación es igual de disciplinada y puntual que siempre.

En realidad las variaciones no son grandes, sino lo que varía es que obviamente están compitiendo más cercanas unas fechas de otras y obviamente la recuperación tiene que ser igual de puntual y muy primordial.

El descanso tiene que ser muy bien cuidado. La parte que es muy importante, cuidar los viajes porque en los viajes cambian un poco los horarios y las comidas, entonces sí se tiene que ser un poco más estricta (la dieta), pero ya se trae sinergia en esas altas demandas y afortunadamente no es que sea un cambio radical como sí sucede en muchos otros deportes.