Xbox One y PS4: las estrellas del salón E3 de videojuegos

Mañana dará inicio el evento de videojuego más importante en Los Angeles, se esperan versiones nuevas de Call of Duty, Halo, Assassin's Creed y Resident Evil.
Xbox One y PS4 serán las estrellas del Salón E3 en Los Angeles, el evento de videojuegos más importante, donde se esperan versiones nuevas de los clásicos Call of Duty, Halo, Assassin's Creed, Far Cry y Resident Evil.
Xbox One y PS4 serán las estrellas del Salón E3 en Los Angeles, el evento de videojuegos más importante, donde se esperan versiones nuevas de los clásicos Call of Duty, Halo, Assassin's Creed, Far Cry y Resident Evil. (Facebook/GameSpot)

Los Angeles

La Xbox One de Microsoft y la Playstation 4 de Sony serán las indiscutibles estrellas del salón de videojuegos E3, que comienza el martes y se extiende hasta el jueves en Los Angeles.

Nintendo, en cambio, cuya última generación de consolas Wii U fue eclipsada por sus rivales, estará de perfil bajo en el mayor evento del videojuego en todo el mundo.

Microsoft y Sony tienen preparadas faraónicas presentaciones para lanzar nuevos juegos, con creaciones cada vez más realistas y una excelente calidad de juego para satisfacer hasta a los más fanáticos.

El éxito de estos juegos es clave para los desarrolladores de consolas, incluso si sus dispositivos evolucionaron en los últimos años para volverse más versátiles e imponerse como un verdadero centro neurálgico de los salones.

"Al final, lo que hace que la industria del videojuego funcione son los juegos 'súper éxitos'", dice Scott Steinberg, analista estratégico de los estudios Phoenix Online. "Los actores del mercado tratarán de imponer sus mejores juegos para tratar de establecer el dominio".

Sony se presenta en el salón E3 (por "Electronic Entertainment Expo") con una cierta ventaja en esta guerra de las consolas: las ventas de su PS4 superaron las de la Xbox One desde que ambas consolas salieron al mercado en noviembre.

El mes pasado, Microsoft bajó el precio de su Xbox One y tomó la decisión de que se vendiera sin su sistema de comandos vocales y sin su sensor de movimiento Kinect.

Microsoft "puso todas sus cartas sobre la mesa" en buen momento, presentando la Xbox One como un aparato multifuncional para la casa, que se puede utilizar para ver películas, escuchar música y jugar videojuegos, estima James McQuivey, un analista de la firma Forrester.

"Fue un gran riesgo", señala sin embargo McQuivey. "Los jugadores puros y duros no querían ni saber que podían ver Netflix en sus consolas, más allá de que Microsoft sabe que poder ver Netflix a través de sus dispositivos es muy importante".

Vidas más equilibradas

En la acera de enfrente, Sony está claramente enfocado en los jugadores con su PS4, aunque su consola permita también acceder a películas, música y televisión.

Los juegos destinados exclusivamente o a la PS4 o a la Xbox One serán raros en el E3, pero Microsoft y Sony harán todo lo posible para diferenciarse de su competidor directo. Los expertos creen que Sony podría retrasarse con su casco de "realidad aumentada".

"Si Microsoft no logra alcanzar a Sony a corto plazo, no conseguirá dominar el mercado en el largo plazo", afirma McQuivey.

Los juegos estrella presentados en el salón E3 comprenderán probablemente nuevas versiones de grandes clásicos como Call of Duty, Halo, Assassin's Creed, Far Cry y Resident Evil.

Activision, el editor del juego de tiro Halo, va a presentar asimismo lo que espera que sea su próximo título superventas, "Destiny".

Por otra parte, la empresa emergente Twitch, especializada en retransmisiones en directo en línea de competiciones de videojuegos, tratará durante el salón de combatir los clichés que describen a los jugadores como ermitaños antisociales.

Twitch reveló esta semana los resultados de un sondeo que muestra que los jugadores de videojuegos tienen vidas más equilibradas que los no jugadores.

"El viejo estereotipo del jugador 'friki' y solitario ya no tiene razón de ser", dice Neil Howe, de LifeCourse.

"Está constatado que los jugadores de hoy en día son más educados, más optimistas, tienen conciencia social y son mejores en las relaciones con sus amigos y familiares que los no jugadores".