Tramita tu visa canadiense sin contratiempos

¿Quieres ir a Canadá? Aquí te relatamos una crónica de un trámite sencillo que debes hacer con anticipación.
Visa Canadiense
Visa Canadiense (Shutterstock)

México

Si bien sacar la visa canadiense no es tan dificil, a nadie que le gusta recolectar documentos, hacer filas y esperar para recibir el permiso para disfrutar unas vacaciones.

Cuando me dispuse a sacar la visa canadiense, lo primero que hice fue buscar en internet, donde me encontré con muchas páginas no originales antes de encontrar el sitio web de la Embajada. ¡Por fín, aquí la solución a todas mis dudas!, pensé. El sitio puede llegar a ser un tanto confuso, muchos links para llenar formularios, la información para pagar a las distintas cuentas únicamente en el banco Scotiabank, pero bueno al final logré encontrar los links que me llevarían a mi destino. La cuota de pago para una visa temporal es de mil 180 pesos, también existen cuotas familiares en 5 mil 900 pesos,  o bien para estudiantes, de trabajo etc. Dentro del sitio web podrás encontrar la más conveniente para ti.

Me presenté en las oficinas donde un amable señor me dio un turno antes de sentarme a esperar. Delante mío había unas 10 personas, el reloj marcaba los minutos y me preocupaba por el parquímetro de mi coche. Como consejo, hay que calcular estacionamiento para unas cuatro horas, pues nunca sabes cuánto puede llegar a tardar este proceso. Yo traía todos mis documentos, dos fotografías tamaño infantil, pasaporte vigente, formularios y comprobante de pago. Veía como regresaban a las personas por no haber llenado bien el formulario, o en su defecto les hacía falta algún documento. Me asaltaron las dudas: ¿llené bien todos los campos? ¿puse correctamente el número de mi pasaporte? ¿me habrá faltado algo? ¿pagué correctamente? Respiré profundo y seguí esperando mi turno. El avance es como el juego de las sillas, te vas turnando de lugar mientras los afortunados hacen fila en el siguiente proceso.

La espera se hizo eterna pues te obligan a  apagar tu celular, así es que es recomendable llevar un libro o revista. El señor sentado a mi lado empezó a hacerme la plática para aligerar la espera. Me contó el porqué de su viaje, dónde trabajaba y que estaba un poco desesperado por salir de ahí.

¡Llegó mi turno! Una señorita me recibió cautelosamente todos mis papeles, pasaporte, me preguntó el motivo de mi viaje y sin problemas logré conseguir un turno para el siguiente proceso.  Puso mi pasaporte y papeles en un sobre café y me indicó sentarme del otro lado. ¡Lo logré estaba del otro lado, literalmente!

Volvió la espera, ahora para que otra persona revisará mis documentos y me los aceptara. Esta vez mi turno llegó más rápido, me atendieron muy amablemente, me preguntaron por segunda vez el motivo de mi viaje, “vacaciones” contesté por segunda vez y así vi como sellaban el sobre café con mis documentos, recibí información para monitorear el seguimiento de mi visa.

Para evitar contratiempos debes solicitar esta visa al menos con unas tres semanas antes de la fecha de viaje.

Siempre piden datos de donde te hospedarás o bien a quién irás a ver, por eso es importante tener bien planeado tu viaje para llenar ese campo.

Pasaron alrededor de seis días hábiles cuando abrí mi correo electrónico y me encontré con la excelente noticia de que ya podía ir a recoger mi pasaporte y visa. Hay un horario especial para hacer este último trámite.

Al día siguiente de recibir el correo corrí por mis documentos, llegué un poco antes de la hora establecida lo que fue una gran idea ya que era la segunda en la fila para que me atendieran.

Contrario a lo que había pensado esto fue mucho más rápido, el número de turno salió en la pantalla, me atendió un joven, el cuál me entregó mis documentos, firmé de recibido y salí gloriosa de esta situación. ¡Ahora sí, visa en mano y Toronto me esperaba! ¡Nada impedirá mis vacaciones pensé!

Si duda puedo concluir que el trámite de la visa valió la pena. Llegar a Canadá y encontrar los árboles en tonalidades naranjas, el aire frío anunciando el invierno y sobre todo la amabilidad de los canadienses.

En este viaje descubrí Toronto y su ambiente multicultural, lleno de jóvenes estudiantes buscando un futuro y descansando en sus parques.