Arte y tendencias en Toronto

La ciudad más grande de Canadá es un crisol de culturas, tendencias y arte. 

Toronto

Toronto es una ciudad llena de jóvenes estudiantes, gente cálida y el hogar de inmigrantes de muchos países.

El emblema de esta ciudad es la CN Tower, la Torre Nacional de Canadá que con 553.33 metros de altura es la cuarta torre más grande del mundo. Pero esta ciudad es mucho más que esta famosa torre pues está llena de museos y comer delicioso.

Dentro de mi itinerario para disfrutar los días está el Museo Aga Khan, con una gran colección de arte y cultura islámica. La arquitectura del museo es impresionante, desde la entrada hasta cada uno de los cuartos de exhibiciones.

Otro lugar interesante es la galería de arte AGO (Art Gallery of Ontario) donde pude apreciar de las múltiples colecciones que se encuentran dentro de él; desde el área de Canadá, donde puedes encontrar una gran colección de historia del arte canadiense, en su mayoría de Toronto y Ontario hasta la zona de fotografías, con más de 4 mil obras de 1840 hasta nuestros días. Sin duda este fue uno de mis favoritos, la tienda de regalos es inmensa y un gran lugar para llevar recuerdos a los familiares.

Saliendo del museo, lo recomendable es dirigirse al restaurante Sassafraz, en la calle de de Yonge cuenta con una ambientación cálida y familiar. La comida es realmente exquisita, perfecta para acompañar un día tranquilo.

Después vale la pena caminar por Queen West, una de las zonas más trendy de Toronto, con muchos lugares para escuchar música en vivo, restaurantes y bares. Dentro del barrio podrás encontrar tiendas de ropa con increíbles diseños, ropa vintage, y un sin fin de curiosidades. En esta zona también podrás encontrar galerías de arte y uno que otro museo.

Si desconfías en tu inglés, debes acudir al restaurante SIGNS, donde las personas que brindan el servicio son sordomudas y el menú está enfocado en signos y señas para ordenar. Es un lugar que saca de contexto a todos los que no estamos acostumbrados a este lenguaje, pero vale totalmente la pena ir, los comensales son muy pacientes y enseñan el lenguaje para ordenar. Entre risas por la poca habilidad para expresarnos los sentados a la mesa, pudimos pedir la comida y disfrutar de una nueva experiencia totalmente gratificante. 

México  tuvo una noche blanca

Caminábamos hacía Spadina, una de las calles principales de Toronto; era de noche y el frío se empezaba a sentir. Familias, grupos de jóvenes vociferando, parejas acompañadas con sus perros disfrutaron de una artística noche que pretendía durar más de 12 horas con una temperatura menor a los 10 grados y la expectativa de ver más de 120  instalaciones de artistas de todas partes del mundo que participaron en el festival anual Scotiabank Nuit Blanche que se realiza a principios de octubre.

Representando a México se encontraban Maximiliano González, Iván Buenader y María Ezcurra. Ambos compartieron su experiencia en Toronto y el orgullo de ser parte de este gran festival.

La instalación de Maximiliano González, “Camino entre mundos” fue un total éxito con gente que esperó horas para ingresar a su instalación. Las filas seguían hasta altas horas de la madrugada. Dentro de la obra había globos inflados, otros poco a poco van perdiendo aire y podemos entender que existen países de primer mundo como los que están en desarrollo. La obra invita a hacer una reflexión sobre lo que está pasando a nivel mundial representada por alrededor de 7 mil globos simbolizando a cada ser humano que habita en esta Tierra.

Llegamos a la obra de María Ezcurra, en el pleno corazón del barrio chino, donde la artista mexicana presentó “Made in China” con cientos de prendas donadas que colgaban en medio de dos edificios, uniendo por la fachada dos continentes. Con su obra, la artista representó la unión de dos distintas culturas.

Sin duda la Nuit Blanche fue un total éxito, el orden, la organización, el arte hicieron toda una experiencia de noche.