Escocia, la peste y el terror

El callejón de Mary King’s Close en el subsuelo de Edimburgo nos sumerge en los horrores de la peste así como la vida cotidiana en esta ciudad del siglo XVII.

Escocia

Es una historia real y escalofriante. Cubierta casi siempre por lluvia y niebla, Edimburgo mantiene un halo misterioso. Su castillo construido en la cima rocosa de un volcán extinto y sus calles empedradas que descienden tienen el mismo tono rocoso oscurecido por el paso de los siglos. Desde que el visitante llega a esta ciudad tiene la sensación de que sus tabernas, monumentos, parques y callejones intrincados esconden un misterio.

Pero no fue hasta 2003 que los turistas pudieron descubrir los secretos más oscuros de la capital escocesa. Mary King’s Close era un callejón de casas de gente pobre y mercantes acomodados que quedó sepultado tras la construcción del centro mercantil Royal Exchange hace más de 400 años. El callejón se ubica en la famosa calle de Royal Mile que conduce a la entrada del castillo y que hoy está repleta de tiendas que ofrecen todo tipo de souvenirs con estampados de tartán.  Pero durante siglos, el callejón de Mary King’s Close estuvo cerrado al público fascinando a sus habitantes con leyendas de fantasmas, cuentos de terror, historias de asesinatos y el viejo mito de que las víctimas de la peste fueron abandonadas y quedaron enterradas al construirse encima el centro mercantil.

Lo cierto es que al llegar a Mary King’s Close, un joven mercante de 1635 nos recibe para alumbrar nuestro camino mientras descendemos para conocer las casas originales del siglo XVII. Lo primero que encontramos es una vivienda típica de las familias más pobres de aquella época. Varias personas cocinaban, comían y dormían en un pequeño cuarto sin ventanas ni divisiones. También hacían sus necesidades en una cubeta y sólo tenían permitido aventar su contenido una vez al día al callejón por donde corría el excremento de todos los demás vecinos. Para alumbrarse y generar calor, las familias pobres usaban sebo animal que llenaba su pequeña vivienda con su fétido olor.  Imposible imaginar peores condiciones de vida.

Otras familias menos pobres criaban y sacrificaban animales en algún cuarto de su misma vivienda y dejaban correr la sangre en el piso. No es de extrañar que ante estas condiciones de higiene, muchos habitantes del callejón murieron víctimas de la peste. Y el único médico que se atrevía a visitar a los enfermos vestía un atuendo igual de aterrador que la famosa “muerte negra”. El médico cubría todo su cuerpo con ropas negras y su cara con una máscara que tenía un pico parecido al de un cuervo. Por dentro, el médico rellenaba ese pico con hierbas aromáticas para soportar la pestilencia.  

Pero no todos los habitantes del “close” o callejón vivían igual, según explica con voz suave el guía disfrazado de un mercante de la época. Algunos vivían en casas de varios pisos que tenían tapices, hogueras y ventanas al exterior. Así era la casa de Mary King, una rica viuda que comerciaba con telas y que además de ser dueña de varias propiedades en ese callejón.

Además de aprender sobre los horrores de la peste, el recorrido también sirve para descubrir la vida de antaño en esta encantadora ciudad, desde los muebles hasta las costumbres de la época. De regreso al nivel actual de Royal Mile es reconfortante escuchar a algún escocés tocando su gaita y ver que el cielo comienza a despejarse y unos tímidos rayos de sol nos invitan a disfrutar los jardines de Prince Street, sumidos en lo que antes fue un lago. Sin duda, un alivio recorrer esta ciudad en el siglo XXI.

Halloween en el callejón

En la noche de brujas, Mary King’s Close se vuelve aún más espeluznante con el Dark Truth Tour (Tour de la Verdad Oculta) en el que los visitantes descubrirán que la encantadora ciudad de Edimburgo alguna vez estuvo repleta de crímenes e historias de corrupción.