Robot chino "Conejo de Jade" presenta fallas en su función: científicos

La falla se presentó antes de que iniciara su segunda etapa de inactividad.
El explorador Yutu estuvo apagado dos semanas.
El explorador Yutu estuvo apagado dos semanas. (Peter Parks/AFP)

Pekín

Científicos chinos efectuaron una revisión a distancia de su primer robot explorador de la Luna, Yutu (Conejo de Jade), tras detectar un fallo en el funcionamiento del artefacto.

En un comunicado, la Administración Estatal de Ciencia, Tecnología e Industria para la Defensa Nacional se limitó a indicar que el fallo se debió al “complicado entorno de la superficie lunar”, sin proporcionar más detalles.

El fallo se detectó antes de que el robot comenzara, como estaba previsto, su segunda etapa de inactividad, ayer, al caer la noche lunar, de acuerdo con lo difundido por el organismo.

Yutu ya estuvo apagado dos semanas, a principios de este mes, para resistir las frías temperaturas de la noche lunar, cuando se alcanzan los 180 grados bajo cero.

La noche lunar dura 14 días terrestres y durante ese espacio de tiempo la cara del satélite en penumbra no recibe ninguna radiación solar, energía necesaria para alimentar los aparatos de investigación chinos.

La sonda lunar Chang E3, que transportó el robot, aterrizó en la Luna el 14 de diciembre, más de 37 años después de que la Unión Soviética realizara el anterior alunizaje controlado en el satélite terrestre. El Conejo de Jade comenzó a rodar por el suelo selenita pocas horas después.

Solo Estados Unidos y la URSS habían conseguido hasta entonces alunizajes controlados, y únicamente la segunda de estas tradicionales potencias espaciales había desplegado robots de exploración en el satélite natural.

El Conejo de Jade, dotado de cámaras y un brazo articulado para llevar a cabo excavaciones, examinará la geología lunar y buscará recursos naturales durante tres meses.

 Chang E3, por su parte, estará activa un año, según los cálculos de los científicos chinos.

Según la leyenda, ese conejo o liebre vive en la Luna, donde tritura el elíxir de la inmortalidad en un mortero. El animal tiene por compañera a Chang’e, la diosa china de la Luna.

El vehículo lunar posee seis ruedas, pesa 120 kilos y obtiene su energía gracias a unos paneles solares.

Su misión es llevar a cabo análisis científicos, especialmente geológicos, y enviar a la Tierra imágenes en tres dimensiones de la Luna.