Nariz y senos temporales, la nueva tendencia en cirugía

¿Te imaginas probar cómo te verías con cirugía plástica sin ponerte a merced del bisturí? Dos nuevos procedimientos lo hacen posible
Cirugía plástica sin bisturí, lo nueva tendencia estética
Cirugía plástica sin bisturí, lo nueva tendencia estética (Shutterstock)

Si vives en México y tienes más de 20 años, es probable que hayas visto en alguna farmacia un simpático objeto que promete modelar tu nariz sin cirugía. Se trata de un pequeño gancho que se coloca dentro de las fosas nasales y levantan la punta de la nariz de una modelo de pelo oscuro.

Ella:


Pues ahora, por un precio ligeramente más alto, es posible lograr el mismo resultado sin tener que usar el (aparentemente) incómodo Rulav. Se trata de un procedimiento conocido como rinoplastia líquida, rinoplastia sin cirugía o rinomodelación. Esta permite que sepas cómo te verías de operarte la nariz definitivamente, antes de tomar una decisión tan drástica.

El método existe desde principios del siglo XX, aunque se popularizó hasta 100 años después. El neurólogo Leonard Corning y su colega austriaco Robert Gersuny utilizaron una cera de parafina líquida para elevar el tabique de la nariz, aunque esta tuvo efectos dañinos. A lo largo del siglo XX se experimentó con otras sustancias, que resultaron ser peligrosas también. No fue hasta 2002 que el otorrinolaringólogo Alexander Rivkin empezó a inyectar pequeñas dosis de Restylane y Radiesse a lo largo de la nariz para afinarla. El médico publicó el estudio más utilizado sobre el procedimiento en 2009.

Desde entonces, las inyecciones son cada vez más populares. Cirujanos plásticos de todo el mundo ofrecen el procedimiento que toma entre 10 y 15 minutos, sin anestesia ni hospitalización y que dura hasta 9 meses. El costo es de entre 500 y 2000 dólares.

Y este no es el único procedimiento cosmético temporal que está pasando por un boom. El New York Times reportó recientemente la historia del Dr. Rowe, un cirujano plástico neoyorkino que inyecta una solución salina en los senos de sus clientas, para expandirlos por un periodo breve.

Al igual que ocurrió con el Botox, el procedimiento de 24 horas es popular entre mujeres que pueden costearlo (cuesta alrededor de 3,500 dólares) en ocasiones especiales como bodas, fiestas, eventos con alfombra roja y hasta vacaciones en la playa.

También funciona para las temerosas al compromiso de una cirugía definitiva que quieran experimentar cómo se verían con un escote más voluminoso.

¿Te gustaría experimentar con cualquiera de los dos?