La reinvención de Gatopardo: un objeto del deseo

La revista de actualidad y referente del periodismo narrativo en América Latina se renueva y estrena director editorial, secciones y diseño. 
Felipe Restrepo Pombo se estrena como director editorial de Gatopardo.
Felipe Restrepo Pombo se estrena como director editorial de Gatopardo. (Gatopardo/Karim Estefan)

Ciudad de México

El comienzo del nuevo milenio trajo consigo el nacimiento de una de las revistas de actualidad más influyentes de América Latina: Gatopardo. Una publicación que apostó por el periodismo narrativo y que ayudó a tejer una comunidad entre escritores y fotógrafos interesados en contar historias a profundidad, la cual ahora se transforma bajo la dirección del periodista Felipe Restrepo Pombo.

“Esta revista ayudó a forjar el periodismo narrativo en nuestro idioma que hoy vive un esplendor”, afirma el nuevo director editorial de la revista.

Cuando Gatopardo nació no existía ninguna publicación de este tipo en la región. Rafael Molano, su primer director logró crear una comunidad de periodistas narrativos que empezaron a publicar ahí sus primeros textos. Ahora autores como Leila Guerrero, Juan Villoro, Martin Caparrós y Julio Villanueva ya son referentes del periodismo narrativo en Latinoamérica.

“Los periodistas que estábamos empezando mirábamos las publicaciones de afuera y no existía una que estuviera presente en toda la región y que publicara textos donde el periodismo y la literatura estuvieran tan unidos”, explica el colombiano.

La base de cualquier tipo de periodismo es la reportería: Felipe Restrepo Pombo. 


En el tiempo que Guillermo Osorno la dirigió, continúa Felipe, se hizo un gran trabajo con visión, textos increíbles y una propuesta gráfica interesante que la consolidaron como lo que hoy es.

Con la edición de junio, Restrepo Pombo se estrena como director editorial de la publicación mensual; sin embargo, estas páginas le son familiares ya que ha trabajado en sus redacciones de Colombia y México como colaborador, periodista, editor de la región andina y coordinador editorial.

Además, Gatopardo no sólo estrena dirección, sino también diseño, secciones y hasta papel.

Todas las revistas, asegura Felipe, tienen ciclos, los cuales son necesarios para repensar propuestas y hacer que las cosas funcionen. “Antes de que yo llegara, ya se tenía en mente un rediseño. Es un cambio profundo en la parte gráfica, en las secciones, pero la esencia de la revista es la misma: con reportajes, apostándole al periodismo de largo aliento. Pero si necesitaba verse diferente, es un diseño más limpio y sofisticado”, dice el también autor del libro Nunca es fácil ser una celebridad.

La publicación actual tiene una identidad más masculina, lo cual no quiere decir que una mujer no la pueda disfrutar.  “Es una revista, como su nombre lo indica, que adapta a muchos públicos”. De acuerdo con Felipe, Gatopardo mantiene lectores que van desde un ama de casa que le gusta leer, un estudioso de antropología, hasta universitarios.

“Aunque es un adjetivo muy amplio, Gatopardo es una revista ‘interesante’, y así debe ser el personaje de portada, no sólo ser bonito o famoso, debe tener una historia que contar”. Con esta idea de que los personajes deben cubrir con el espíritu de Gatopardo, el rediseño fue estrenado con el actor José María Yazpik que es atractivo por muchas razones profesionales y físicas. En la edición de julio, Felipe adelantó que el protagonista será el director de cine, Fernando Eimbcke.


En esta nueva etapa, la revista fue reordenada: la primera parte fue rebautizada como “Atelier”, y en ella se habla de estilo de vida, artículos de lujo y de consumo; luego viene el corazón de la revista, con los reportajes que mantienen las grandes historias y plumas reconocidas; finalmente, “Portafolio”, con todas las secciones de cultura que van a variar  en cada edición. A las tres las une el mismo discurso, tono, lenguaje y el cuidado de los textos que siempre se ha tenido.

“Cada página que publicamos se piensa mucho, desde el diseño, la edición fotográfica y, evidentemente, la edición de los textos”, explica.

Dentro del nuevo orden de los medios impresos, Felipe está seguro de que las revistas van a sobrevivir sólo si se convierten en un objeto del deseo. “Un objeto que quieres coleccionar, leer, que lo puedes ver en un tiempo y te siga gustando e interesando, que sea atemporal casi como un libro”.

En la revista hay tres cambios de papel: “Atelier” y los reportajes están en un bond opaco que da la sensación de un libro de arte; cada número tendrá especiales impresos en un papel esmaltado que resalta las fotos; la parte de atrás, el “Portafolio”, está en un papel color salmón para rendir un homenaje a los grandes suplementos culturales de los diarios.

Este rediseño se llevó a acabo en la editorial, que a la par de los cambios en la revista, deja de ser Editorial Mapas para convertirse en Travesías Media.

Junto con un equipo consolidado, que tiene mucho que enseñar y sabe cómo se hace la revista, el nuevo editor está interesado en diversificar la agenda de temas que cubren, continuarán los reportajes sobre violencia y narcotráfico, pero asegura que hay más historias que se pueden contar.

En Gatopardo tienen planeado un rediseño de la página web que dialogue con el impreso.


Uno de sus proyectos es retomar la vocación latinoamericana: tener más firmas de otros países y que empiece a circular más en el resto del continente. “Me interesa que exista ese contrapunto entre autores consagrados y escritores jóvenes que puedan hacer textos igual de buenos y de potentes”, por lo que mantendrá  a los grandes cronistas que se formaron en la revista y que son parte de la casa, pero también traerá a una nueva generación de narradores que ya tienen una carrera, que conocen el oficio, pero que están empezando a hacer textos más largos, con ideas nuevas para contar las cosas desde su óptica.

Teniendo todas las posiciones dentro de una editorial que puede tener un periodista, Restrepo Pombo cree firmemente en el trabajo de reportero. “La base de cualquier tipo de periodismo es la reportería, las buenas historias no se consiguen en los escritorios, hablando por teléfono, sino yendo a los lugares y empapándote, aunque suene a lugar común”.

Las revistas impresas son distintas a las de tabletas y a internet, se trata de tres lenguajes diferentes, por ello en Gatopardo tienen planeado un rediseño de la página que dialogue con el impreso. La intención es tener un portal más noticioso, con actualizaciones diarias, temas exclusivos y con todo el contenido de la revista de acceso libre. Incluso están digitalizando todo su archivo para que se pueda consultar desde la red. 

Felipe dice que a Gatopardo la diferencian la calidad de sus reportajes, pero también busca apostar por las secciones de cultura y hacer distinta la sección de consumo y estilo de vida de las de otras revistas. Todo esto con total libertad, realizando periodismo serio y bien investigado.

Las revistas bien hechas, sigue, tienen futuro porque la gente siempre quiere que le cuenten buenas historias. “Si creemos en los lectores, hagamos revistas para que lean y para que lean cosas buenas”. 


 

Felipe Restrepo es un periodista colombiano que inició su carrera en la revista Cambio (dirigida por Gabriel García Márquez). Dentro de su trayectoria en medios destacan sus trabajos en Gatopardo, fue editor de Esquire en México, editor invitado de Paris Match y editor de cultura de la revista Semana en Colombia.