Revelan más temas tabú que debatirán los obispos en 2014

En el Sínodo Extraordinario sobre la Familia abordarán asuntos como el alquiler de vientres, la adopción por parte de gays y el aborto.
Discutiran problemas sociales.
Discutiran problemas sociales. (Vincenzo Pinto/AFP)

Vaticano

En el cuestionario que envió el Vaticano a los obispos con 38 preguntas para preparar el Sínodo Extraordinario sobre la Familia, además de abordar el matrimonio gay, se debatirá acerca de otros temas que han sido tabú para la Iglesia, como el alquiler de vientres y el aborto, revelaron ayer las agencias de noticias.

En esta ocasión el cuestionario contiene preguntas que no se habían tocado anteriormente, ya que propone a los obispos responder a polémicas como la adopción de hijos por parte de parejas del mismo sexo, la difusión de las parejas de hecho o la actitud de la Iglesia ante los matrimonios mixtos o interreligiosos, la familia monoparental y hasta el fenómeno del llamado “alquiler de vientres”. 

La secretaría del Sínodo de Obispos, encabezada por Lorenzo Baldisseri, envió el documento a las conferencias episcopales de todo el mundo a mediados de octubre y en base a las respuestas preparara el escrito que sirva de introducción al debate en octubre de 2014, para los obispos que hablan idiomas distintos y tienen problemáticas diferentes.

Entre las preguntas que se les formula figura una sobre las uniones libres de hecho, sin reconocimiento ni religioso ni civil. “¿Hay datos estadísticos fiables?”.

También se interroga sobre los separados y divorciados que se vuelven a casar: “¿En qué porcentaje se podría estimar numéricamente? ¿Cómo se afronta esta realidad?.

Una serie de preguntas han sido dedicadas exclusivamente al matrimonio homosexual y a la visión que los fieles católicos tienen de ello. “¿Cuál es la actitud de las Iglesias locales hacia el Estado como promotor de uniones civiles entre personas del mismo sexo y ante las personas que las protagonizan?, ¿Qué atención pastoral se puede dar a quienes han elegido vivir bajo este tipo uniones?”.
                                                                                                        

En caso de adopciones por parte de parejas del mismo sexo: ¿qué se puede hacer pastoralmente para transmitir la fe?”, prosigue el documento, que dedica también un espacio amplio a la educación católica de los niños en los llamados “matrimonios irregulares”.

Las preguntas respetan la actitud de apertura de Francisco, quien sorprendió a muchos católicos después de que en julio pasado manifestara por primera vez la tolerancia de la jerarquía eclesiástica hacia los homosexuales. “Si una persona es gay, busca a Dios y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para juzgarlo?”, declaró tras su visita a Brasil.