Plan para evitar fuga de talento en Matamoros

Dos fundaciones en Matamoros dan seguimiento a los 26 niños que conformaron el mejor salón de clases del país, de acuerdo con la prueba Enlace. 
El grupo de alumnos más sobresaliente a nivel nacional de los últimos años
El grupo de alumnos más sobresaliente a nivel nacional de los últimos años (Cortesía)

Matamoros

El grupo de alumnos más sobresaliente a nivel nacional de los últimos años tiene hoy un orientador vocacional, están becados y mantienen una relación estrecha con sus profesores. Paloma Noyola, mejor conocida como la “Niña Jobs” mexicana, y sus compañeros de clase lograron captar la atención internacional.

Tras haber obtenido los resultados más sobresalientes de la prueba Enlace 2012 a nivel federal, los 26 niños se ganaron los aplausos y la admiración de todo un país, pero también apoyos y becas de distintas asociaciones.

Una de las organizaciones que han dado seguimiento a los 26 exalumnos del profesor Sergio Juárez, quien llevó a los niños a tener el mejor promedio a nivel nacional, ha sido Fundación Comunitaria de Matamoros misma que junto con la Fundación México-Estados Unidos, ha becado a los niños y procuran mantenerse cercanos al grupo para evitar que dejen la escuela.

Y las 26 jóvenes promesas han respondido, “es la primera vez que son apoyados en educación, se les explicó por qué tienen la beca y hasta el momento no ha habido deserción”, expone Miroslava de la Garza Luna, directora de Fundación Comunitaria de Matamoros.

Además, cada uno de los niños y sus padres han acudido a diplomados de proyecto de vida y se les ha aplicado un test de orientación vocacional. En el siguiente ciclo escolar, a través del Club de Rotarios, podrán conocer a profesionistas que se dediquen a las actividades que a cada niño le interesan y sean una especie de mentor para el futuro.

La asociación no se enfoca únicamente en la enseñanza, pero sabe que la educación es vital para mejorar las condiciones de vida de los jóvenes. Desde 2010 se mantiene y da seguimiento a dos centros comunitarios, uno en la primaria José Urbina López, en Matamoros, y otro más en la secundaria pública del ejido La Luz, de la misma ciudad. 

En ambos centros se enfocan en el desarrollo familiar, las actividades recreativas extracurriculares y el seguimiento psicológico de los alumnos y las familias que así lo requieran.

A partir del inicio de este ciclo escolar, se buscará además trabajar con los docentes.

De la Garza explica que desean impartir talleres en los que se expliquen métodos de enseñanza innovadores que capten la atención de los alumnos, así como dar seguimiento a un niño etiquetado como “problemático” apoyándose de los psicólogos del plantel y ellos mismos aprender a lidiar con ellos en el salón de clases, “hemos detectado que hay niños de quinto o sexto que no saben leer, así que queremos que aprendan y eleven su nivel de aprovechamiento”, dice.