Conoce el sueño de la niña Jobs

La mejor estudiante de México, Paloma Noyola, se cambió a una secundaria privada de Matamoros y sueña con ser científica.

Matamoros

Si fuera maestra de matemáticas, Paloma seguiría el ejemplo de su profesor Sergio Juárez: con actividades y juegos “rascaría” en la curiosidad de sus alumnos para que ellos mismos busquen, deseen aprender más y se diviertan tanto como ella con las operaciones matemáticas.

A Paloma Noyola, la llamada “niña Jobs” mexicana, le gusta aprender a manera de juego y aunque hay materias, como la historia, que de pronto pueden parecerle aburridas, siempre busca darle la vuelta al tedio: con juegos y dinámicas aprende más rápido, “hago tarjetas con preguntas y juego con mis primas, eso es lo que hacía el profesor Sergio”, cuenta.

Detrás de su voz bajita, cabello lacio, negro y largo, y sus ojos oscuros, hay una pequeña vivaracha que admira a científicos como Marie Curie e Isaac Newton, el espíritu pionero de Amelia Earhart, pero particularmente admira a Malala Yousaffzai, una activista paquistaní de 17 años. “Es una joven como yo que lleva un mensaje a las niñas de su edad sobre lo importante que es la educación”.

Paloma, que creció en una comunidad marginada de la ciudad fronteriza de Matamoros, Tamaulipas, conocida popularmente como “El Basural” por ubicarse a una corta distancia del relleno sanitario de la ciudad, entiende bien el mensaje de Yousaffzai y, apoyada por su mamá Guadalupe Bueno y su hermana mayor, ha continuado con sus estudios y está a punto de comenzar su segundo año de secundaria en el Colegio Don Bosco, una escuela privada, según informó la Fundación Comunitaria Matamoros.

La pequeña atrajo la atención a nivel nacional e internacional en octubre de 2013 luego de que la revista estadounidense Wired publicara una foto de ella en portada con el título “la próxima Steve Jobs”, por haber sido la alumna de primaria con el mayor puntaje en matemáticas de la prueba Enlace 2012 a nivel nacional.

El dinámico e innovador método de enseñanza de su profesor Sergio Juárez llevó a que Paloma y sus compañeros de clase fueran los alumnos más sobresalientes del país, muy por encima de jóvenes y niños de reconocidas escuelas públicas y privadas.

A partir de ese momento, diversas asociaciones, tanto mexicanas como extranjeras, decidieron apoyarla. El año pasado, la asociación Legorreta Hernández reunió más de 200 mil pesos que Paloma y su familia reciben en mensualidades. Además, la Fundación Comunitaria Matamoros, en asociación con la Fundación México-Estados Unidos, becó a la pequeña y a sus 25 ex compañeros de clase para que puedan continuar sus estudios.

Hoy, Paloma disfruta sus últimos días de vacaciones, a partir del próximo ciclo escolar comenzará a estudiar la secundaria lejos de “El Basural” y de sus compañeros.

Pero una vida nueva, donde podrá desarrollarse mejor, también significa nuevos retos: conocer otros maestros, amigos y vivir en un ambiente totalmente distinto al que estaba habituada, sin embargo esta es la parte que más le entusiasma, “me emociona conocer nuevas formas de aprender y a nuevas personas”, dice Paloma quien aunque aún pretende cambiar el método de enseñanza en México también sueña con estudiar otras carreras, “yo creo que podría ser algo relacionado con la ciencia y la tecnología”, y sabiendo que sólo a través de la escuela podrá lograr sus sueños, se prepara para iniciar un nuevo ciclo escolar.

Los favoritos de Paloma:

Película: Crepúsculo.

Música: Tercer Cielo, Marcela Gandara y Austin Mahone.

Libro: Crepúsculo.

Lugar: Mi casa, estar con mi familia.