Lunch práctico y muy divertido

Si tu hijo ya se aburrió de la comida que le mandas a diario para la escuela, aprende a elaborar refrigerios ricos y fáciles de preparar
Todos los miembros de la familia debemos desayunar diario durante la primera hora después de despertar.
Todos los miembros de la familia debemos desayunar diario durante la primera hora después de despertar. (Foto: Shutterstock)

El regreso a clases es inminente y debemos retomar la rutina diaria de levantarnos temprano y tener todo listo para que nuestros hijos acudan la escuela con todo lo necesario. Entre las cosas más importantes está el lunch. Tanto los niños de primaria, como los jóvenes de secundaria y preparatoria necesitan consumir un alimento a media mañana que les nutra y aporte la energía necesaria para continuar con sus actividades escolares.

¿Para qué?

El lunch para la hora del recreo consiste en una comida ligera que se realiza entre el desayuno y la comida, por lo cual no contiene las mismas calorías que una comida principal. Su principal función es ayudar a que los niños (chicos y grandes) “recuperen la energía perdida durante las primeras horas de la mañana, a tener un mayor y mejor aprovechamiento y rendimiento escolar, y a evitar los antojos de comida chatarra”, afirma la nutrióloga Johana Castells R.

La combinación perfecta

Debe incluir al menos un alimento de cada uno de los tres grupos: cereales (pan de caja, galletas integrales, galletas habaneras o marías, avena o derivados, amaranto o derivados, granola, tortillas, tostadas); frutas y/o verduras (manzana, guayaba, jícama, zanahorias, pepinos), y alimentos de origen animal -proteína- o leguminosas (jamón, queso, pavo, atún, frijoles, yogur, pollo). También se le pueden agregar frutos secos como nueces, almendras, pistaches y cacahuates ya que son una excelente fuente de ácidos grasos Omega 3 y 6 que participan en el buen funcionamiento neurológico.

Si le das dinero

En el sondeo en línea sobre Consumo de alimentos en la población infantil que realizó la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) en 2009, se encontró que 74% de los padres que participaron les dan dinero a sus hijos para gastar en la escuela y ellos generalmente lo utilizan para comprar golosinas, jugos envasados y frituras. Lo malo es que estos productos tienen muchas calorías y pocos nutrientes. Si por falta de tiempo, no le preparas a tu hijo un lunch y le das dinero, “oriéntalo para que elija alimentos saludables y evite comprar: comida rápida, procesada e industrializada como sopas instantáneas, hamburguesas, nachos, papas fritas, dulces, bollos y productos de repostería hechos con harinas refinadas; y bebidas y productos con un alto contenido de azúcar: refrescos, jugos industrializados, malteadas y helados”, sugiere Castells.

Y Si no come...

Si durante el recreo tu hijo no come nada corre el riesgo de:

  • Si durante el recreo tu hijo no come nada corre el riesgo de:
  • Tener bajo rendimiento escolar ya que su cerebro no cuenta con el combustible necesario para pensar y razonar.
  • Sufrir una disminución de los niveles de glucosa en su sangre (hipoglucemia)
  • Sentirse débil, cansado, con sueño e irritable.
  • Que su metabolismo se vuelva lento, lo cual favorece la acumulación de grasa, ya que el cuerpo se acostumbra a no recibir alimento por largos periodos y guarda reservas.

Tómalo en cuenta

A veces los chicos más grandes de secundaria y preparatoria no quieren desayunar o no tienen tiempo de hacerlo. Pero como es importante que por lo menos consuman algo ligero antes de salir de casa sugiérele algunas opciones para comer, por ejemplo: una fruta con un yogur bebible, una barra de amaranto con un vaso con leche, o un plato pequeño de cereal con leche y un poco de fruta picada. A esa edad necesitan más energía por lo que se recomienda que posteriormente en el recreo consuman algo más sustancioso como un sándwich, una manzana, unas jícamas y un yogur.