La educación es primero

Si en tu plan de vida la educación de tus hijos es una prioridad, incluye este rubro en tu estrategia financiera

La educación es una gran inversión, pero también muy costosa: 70% de quienes no terminan la carrera universitaria en México lo justifican por falta de solvencia económica, según datos de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS). Por otro lado, solo 55% de los padres ahorran para la educación de sus hijos, según la Encuesta de Capacidades Financieras. Aunque no existen herramientas financieras específicas para ahorrar para la universidad de tus hijos, hay distintas opciones tanto en instituciones bancarias como en aseguradoras que pueden adaptarse perfectamente para lograr un “colchón” cuando tus hijos den ese paso.

Para quienes les cuesta ahorrar

Los seguros dotales son seguros de vida con un componente de ahorro. Tú contratas un seguro de vida con una meta de ahorro a un plazo y con un pago mensual se te garantiza ese dinero al finalizar el plazo. En general los plazos van de entre y 5 y 18 años y los montos de entre 6 mil y hasta 300 mil dólares.

“El seguro es una fuente de tranquilidad”, dice Gonzalo García, Director de Producto y Desarrollo de Negocios de Seguros Banamex. El principal beneficio es que te aseguras que tus hijos recibirán el dinero establecido. Los pagos los puedes hacer mensuales, trimestrales o anuales.

“Funciona muy bien para quienes no están acostumbrados a ahorrar”, dice Paola Hidalgo, socia de Z&H Seguros, y añade que este tipo de productos te “obliga” a ahorrar pues, según la periodicidad de tu pago se hace un cargo a tu cuenta de cheques o tarjeta de crédito.

Y como es un seguro de vida si llegas a fallecer en el camino, no importa si llevas un pago o casi cumples el plazo contratado, el dinero llega a tu familia, explica Edgar Karam, Director Comercial y de servicio al cliente de Seguros Bancomer.

Puedes contratar los seguros en dólares, en Udis o en pesos. Tú decides qué te conviene. En el caso de los dólares o udis recuerda que la mensualidad dependerá del tipo de cambio o valor de la Udi en el día de pago.

Incluso ahora, explica Karam, que el tipo de cambio incrementó, las personas no dejan de pagar sus seguros y mantienen su ahorro.

Es importante entender que si dejas de pagar pierdes el seguro de vida y, dependiendo de en qué año de contratación estés, parte del ahorro. “Esta es una de las desventajas del producto”, dice Hidalgo, porque así como te ayuda a ahorrar, te puede penalizar si dejas de pagar. Por eso recomienda comparar la tabla de valores garantizados de cada seguro antes de contratar. Algunos cobrarán una mensualidad más cara, pero podrían darte más dinero si dejas de pagar antes de terminar tu contrato, explica Hidalgo.

En el caso de BBVA, explica Karam, a partir del séptimo mes de pago puedes hacer retiros de tu ahorro. Revisa la tabla 1 para entender mejor su funcionamiento.

¿Seguro de vida o educativo?

Otra opción de ahorro es adquirir un seguro de vida con una suma asegurada establecida y al final de un plazo se puede tomar la decisión de obtener el dinero de la suma asegurada, dejarlo más tiempo y retirar después, o no sacar el dinero y tener un seguro de vida garantizado hasta los 99 años, es decir, vitalicio.

Lo que debes revisar son los valores de rescate para poder comparar los productos. Dependerá de cuánto tiempo lleves con el producto, la cantidad de dinero que puedes rescatar. Entre más cercana a la fecha pactada, mayor será el monto rescatable.

Si no das aviso y solo dejas de pagar el contrato sigue vigente y se te otorga un préstamo sobre el valor en efectivo para mantener la póliza vigente.

“Para el tema educativo en general los clientes piden que se les garantice el monto y este producto funciona”, explica Mariana Ávalos, subdirectora comercial de vida de Axa. Para saber cómo funciona este tipo de seguro, revisa la tabla 2.

Seguro de vida + inversión

Axa tiene un producto que se llama EduAhorro que es un seguro de vida con un componente de inversión. En principio el 50% de la prima pagada se va a un seguro de vida y el otro 50% se invierte en uno de los cuatro fondos de inversión de la aseguradora. De esta forma el dinero va creciendo y con el tiempo se obtienen rendimientos. “Aquí no hay una suma garantizada”, dice Ávalos, y añade, “tú puedes querer 750 mil pesos para la educación y quizá logras 700 mil y a lo mejor 800 mil”.

Conforme se avanza en el plazo contratado el dinero se ajusta y se va a un fondo de inversión con cada vez menor riesgo, además de que la proporción de qué cantidad de dinero se destina a la inversión versus el que va al seguro también se ajusta.

Ávalos recomienda este producto a personas que tienen ya conocimiento de inversiones y fondos de inversión. La ventaja, dice, es que el producto cuenta también con un seguro de vida.

En este producto si dejas de pagar sin dar aviso a la institución con la que contrataste el plan continúa y las primas de descuentan del fondo.

Si quieres sacar tu inversión antes de lo establecido puedes obtener 85% de tu inversión más rendimientos el primer año, 95% del segundo año al quinto, y 100% a partir del sexto año. También hay opción de retiros parciales. Para saber cómo funciona este tipo de seguro, revisa la tabla 3.

Invierte por tu cuenta y gánale más

La ventaja de invertir por tu cuenta es que puedes hacer que el dinero crezca más que en un seguro pues obtiene rendimientos. Si bien no hay rendimiento garantizados en este producto, las ganancias pueden ser mayores. Si, además, ya tienes el aspecto del seguro de vida cubierto esta opción puede ser la correcta.

“La clave aquí es la consistencia y la potencialización”, dice Alberto Herrera, director de estrategia de producto de GBMFondos. Y el beneficio está justo en la flexibilidad del producto en el que inviertes tu dinero, diversificas y puedes superar el objetivo ganando más de lo que estableciste como meta. Además no hay penalizaciones si quieres o necesitas sacar tu dinero antes.

La consistencia es el ahorro mes a mes, trimestre a trimestre o hasta cada año. Por otro lado se optimiza el dinero si hay una base ya invertida. “Entre mayor sea la base más productiva la inversión”, dice Herrera.