“Queríamos que se hablara de la mariguana, no que se echara relajo”

Los asistentes al festival musical Mariguana Fest buscaban que se abrieran las puertas legislativas, gubernamentales y mediáticas al debate sobre la despenalización de la droga.

Ciudad de México

Daniel, de 21 años, saca de la bolsa de su pantalón un pequeño pliego de papel arroz, lo extiende sobre un libro que puso en su regazo, y espera paciente a que su amigo Luis le pase hierba para hacer un cigarrillo de mariguana.

Daniel y Luis son los primeros en llegar, son las 11:00 de la mañana. Están sentados en una banca afuera del edificio del Senado de la República en la Ciudad de México, esperando que inicie un acto convocado por la organización civil “Mariguana Liberación, Frente de Artistas y Organizaciones Cannabinautas”.

Ellos están puntales conforme a la convocatoria lanzada semanas atrás en Facebook, pero los tres mil 521 participantes que confirmaron su asistencia ya van retrasados.

“Es que es muy temprano, por eso no hay nadie, pero ahorita se llena aquí todo, ya viene más gente”, dice Daniel. Al filo del mediodía, lo dicho por Daniel parece profecía cumplida y comienzan a llegar organizadores e invitados.

Se saludan, se abrazan y se pasan el cigarrillo. El lugar ya huele a mota. Los organizadores instalan bocinas mientras que en una banca dos guitarristas afinan sus instrumentos y gargantas “nosotros vamos a abrir”, comparte un trovador.

Yadira Oriel Cruz es una de los organizadores, pertenece a un grupo de apoyo a las mujeres y al movimiento Zapatista de Liberación Nacional que a su vez promueven la despenalización de la Cannabis sativa.

“Este evento es para darnos voz y visibilidad, queremos que la gente nos vea, que las autoridades vean que la gente puede consumir mariguana sin que pase algo malo, que esto es pacífico, queremos reivindicar nuestros derechos”, comenta.

En su plática comenta que se quitó la ceja porque planea con otras compañeras hacer un “body-paint” como parte de un performance de manifestación. Entre los organizadores aún no queda claro si a las cuatro de la tarde harán o no una marcha hacia la calle Bucareli y de regreso al Senado.

Ya es la una de la tarde, y a un costado del edificio del Senado hay unas cincuenta personas fumando mariguana. Alfonso Jesús García, integrante de la Asociación Mexicana de Estudios Sobre Cannabis toma el micrófono y da la bienvenida.

Se escuchan los primeros gritos de la manifestación: “¡legalización!” y “¡sí a la mota!”. Yadira y sus compañeras se quitan la blusa y el sostén, muestran en su torso desnudo la leyenda “todas las mujeres tenemos derechos”.

Un grupo de asistentes se separa por completo. Aún con cigarrillo en mano y con toda la intención de ser escuchados por lo grupos opositores, miran inconformes el evento.

“Nosotros teníamos otra idea, el hecho de que se quiten las blusas hace que la gente nos vea con morbo. Aquí vienen a echar relajo, los polis se burlan de nosotros porque no nos toman en serio, queríamos que se hablara del tema no que se echara relajo, necesitamos ser más serios en esto”, comenta uno de los jóvenes.

El encargado de audio da play a un par de temas regge, luego viene un guitarrista y un cantante amenizando con trova. Los asistentes se dividen en grupos, se sientan en las bancas y en la banqueta. Fuman tranquilos.