Personalizar tu anillo de bodas es la nueva tendencia

Cada vez son más las parejas que buscan anillos de boda únicos mezclando materiales y piedras poco comunes que reflejen el estilo de los novios.

Berlín

Primero llega el amor, luego el compromiso y después la boda. Siempre ha sido así. Y el anillo de boda siempre es redondo. Pues, ya no tiene que ser así. Los nuevos anillos de boda son cuadrados o tienen bordes ondulados en la esfera. Los diamantes incrustados más solicitados son los negros o de color champagne e incluso pueden encontrarse en la parte interior del anillo, como demuestra un vistazo a las colecciones de los fabricantes.

La investigadora alemana de tendencias Irmie Schüch-Schamburek ha observado que la nota individual gana cada vez más importancia. Es decir, que la tendencia va hacia los ejemplares únicos, que deben ser tan individuales como la propia pareja de novios. "Una huella dactilar, un texto escrito a mano o una firma le dan una nota muy personal al anillo de boda", explica el joyero y relojero Thilo Brückner. Alrededor del 80 por ciento de los anillos de boda se encargan con deseos especiales, señala el experto.

Los diseñadores de joyas se atreven a crear piezas más extravagantes, mezclan materiales y escogen piedras poco comunes.

El oro blanco y el oro rosa siguen siendo muy populares este año, dice Raphael Fischer, presidente del consejo de vigilancia de la Academia Europea de Joyeros, Orfebres y Plateros. Desde el punto de vista óptico dominan las superficies pulidas, por un lado, y las superficies fuertemente estructuradas, por el otro. Según Brückner, a las parejas les gusta combinar materiales, por ejemplo oro blanco con un recubrimiento de rutenio negro o acero con titanio.

"El carbono besa al oro" es el título que el fabricante Fischer ha dado a su colección. La Titanfactory, empresa alemana líder mundial de joyería en titanio, combina el titanio con la cerámica. Las parejas que encargan anillos llamados "Toi et moi", del joyero Michael Weggemann, pueden decidir la proporción de oro blanco, oro rosa y acero.

Las nuevas formas se pueden apreciar en la colección "Stufen", del fabricante Gerstner, por ejemplo: los finos anillos tienen bordes ondulados. Los modelos están inspirados en el poema "Stufen" (Etapas) del escritor alemán Hermann Hesse y simbolizan la preservación del encanto del inicio. Las incrustaciones onduladas también son los componentes característicos del fabricante Girello. Los anillos giratorios con rodamiento de bolas de platino, oro amarillo y oro rojo están compuestos por dos anillos superpuestos de los que el superior puede girar independientemente del inferior.

También es cada vez más frecuente que se vuelvan a regalar anillos de compromiso, como en Estados Unidos, sobre todo los solitarios. "Están absolutamente de moda", dice el joyero Brückner.

La tendencia va hacia los ejemplares únicos, que deben ser tan individuales como la propia pareja de novios.

Sin embargo, el anillo, como cualquier otra joya o prenda, debe quedarle bien a quien lo lleva. Y muchas veces se aplican las mismas reglas de estilo: los anillos con rayas horizontales dan un aspecto gordo a los dedos, dice Raphael Fischer. También es importante, agrega, que no se elija una joya que molesta en el trabajo. "El diseño y la forma deben armonizar con cada mano y el anillo de boda debe tener un tamaño que no moleste en el día a día".

En términos generales se está dando más importancia a los anillos de boda, dice la investigadora de tendencias Irmie Schüch-Schamburek. Los tiempos en que el anillo para el hombre tenía que ser lo más clásico y lo más atemporal posible han quedado atrás. Incluso se puede observar en el mercado una especie de supresión de tabúes.

Los diseñadores de joyas se atreven a crear piezas más extravagantes, mezclan materiales y escogen para los anillos de boda piedras poco comunes. Y los clientes, también los hombres, las compran encantados."Yo animo a las parejas jóvenes que también en lo que respecta a los anillos de boda eviten los caminos trillados y sigan su propio estilo y el corazón", dice la analista de tendencias.

"Todo es posible. Uno puede llevar de la misma manera una joya al estilo de la bisabuela que una joya de vanguardia". Schüch-Schamburek es de la siguiente opinión: "Es cierto que un anillo de boda se puede reconocer como tal, pero también puede ser una joya que tiene una fuerza expresiva que va más allá del matrimonio". Y si termina el matrimonio, no es necesario quitarla: "Si el amor no es infinito, se puede seguir llevando tranquilamente".