Parkinson, enfermedad que no perdona a nadie

El papa Juan Pablo II la padeció durante sus últimos años de vida. Uno de los dos milagros que lo llevarán a ser canonizado mañana es el de una monja francesa quien, agobiada por este mal, se ...

Guadalajara

La curación inexplicable de Marie Simon Pierre, una monja francesa que desde 2001 padecía la enfermedad de Parkinson, es uno de los dos milagros reconocidos al papa Juan Pablo II que lo llevarán a recibir el grado de santidad este domingo 27 de abril. No es excesivo el mote de milagro ante la desaparición de un mal que hoy no tiene cura. Es el segundo trastorno neurodegenerativo más común en el mundo —después de la demencia— y lo sufrió el mismo pontífice durante los últimos años de su vida.

Y es que el Parkinson no perdona ni a los ricos, ni a los sabios… ni a los santos. Fue delatado en Karol Wojtyla por el temblor ingobernable de sus manos.

“El temblor —en manos, brazos, piernas y rostro o mandíbula— es uno de los síntomas más comunes de esta enfermedad”, señaló el neurólogo Carlos Zúñiga Ramírez, médico especialista en movimientos anormales y enfermedades neurodegenerativas del Hospital Civil de Guadalajara Fray Antonio Alcalde.

Otros de sus síntomas son rigidez en las extremidades, pérdida del equilibrio y la coordinación y lentitud al moverse, ya que esta enfermedad implica la pérdida de neuronas que producen dopamina, la cual entre otras funciones tiene la de coordinar el movimiento.

“Además de dopamina se pierden otras sustancias, como serotonina y noradrenalina, que llevan a sufrir todos estos síntomas. Prácticamente ataca a todo nuestro cuerpo y es progresiva, es decir empeora con el tiempo y lleva a la dependencia para caminar, comer y realizar otras actividades de la vida cotidiana”, comentó el médico en entrevista con MILENIO JALISCO.

Se calcula que este mal afecta hoy a cinco millones de personas en el mundo, la mayoría adultos mayores, pues apenas uno de cada diez casos se presenta en menores de 50 años (el actor Michael J. Fox, uno de los pacientes y activistas más conocidos es uno de ellos).  Conforme avanza la edad aumenta el riesgo de padecerlo: “A los 60 años el porcentaje de personas afectadas oscila entre 1 y 3 por ciento y cuando hablamos de 85 años es del 5 por ciento”, apuntó Zúñiga Ramírez.

El origen del daño o pérdida de estas neuronas es desconocido. Se sabe que interviene la genética en algunos casos y también se ha comprobado que la exposición prolongada a pesticidas, herbicidas, solventes, hidrocarburos y drogas como el cristal, influyen en su desarrollo.

EN JALISCO

De acuerdo con datos de la Secretaría de Salud Jalisco (SSJ), en la entidad aproximadamente 15 mil pacientes están diagnosticados con Parkinson. La mitad podrían tener seguridad social, el resto está desprotegido socialmente.

Unas 300 personas son atendidas en el Hospital Civil de Guadalajara que detecta de 50 a cien nuevos casos cada año. En tanto, cerca de cien pacientes reciben atención especializada en la Clínica de Memoria y Trastornos del Movimiento del Hospital General de Occidente de la SSJ, que cuenta con un programa de neuropsiquiatría, rehabilitación neuropsicológica, asesoramiento y apoyo familiar.

Lamentablemente en México la enfermedad de Parkinson se diagnostica tarde, cuando el paciente ya perdió más del 60 por ciento de las neuronas implicadas y la dopamina es casi nula.

NEUROESTIMULACIÓN

El neurólogo Carlos Zúñiga comentó que hay varios tratamientos para controlar la enfermedad de Parkinson; fármacos que reducen las secuelas en el sistema nervioso central y mejoran la calidad de vida de los pacientes, si bien pueden producir efectos secundarios.

Otra terapia es la neuroestimulación, la cual requiere de una cirugía para colocar electrodos y un generador de impulsos eléctricos o “marcapasos cerebral”, el cual provoca un impulso que reduce los síntomas motores. Este tratamiento no es para todos los pacientes, se requiere de un escrutinio.

No obstante, el especialista subrayó que el pronóstico será más favorable con detección temprana; mientras que la atención integral de la enfermedad puede frenar o retardar su avance varios años. Su consejo es acudir a consulta “al advertir los primeros síntomas. No todo el temblor será Parkinson, pero si lo es tendrá la oportunidad de frenar su progresión”.

:CLAVES

PADECIMIENTO

Es un trastorno neurológico degenerativo que afecta el movimiento. A medida que avanza hace difícil o imposible realizar por sí solo actividades rutinarias como bañarse, vestirse o comer.

 

SÍNTOMAS

Rigidez. Los músculos permanecen tensos lo cual produce una rigidez o falta de flexibilidad de las extremidades y articulaciones.

Temblor. Movimientos involuntarios visibles en las extremidades, el rostro, mandíbula o cuerpo entero.

Lentitud de movimientos. Progresa hasta que los pacientes llegan a tener una posición encorvada y un caminar lento, arrastrando los pies.

Pérdida del equilibrio. Inestabilidad postural y en la marcha.

Otros no motores. Alteraciones del sueño, fatiga, depresión, ansiedad, pérdida de la autoestima.

TRATAMIENTO

No existe cura para la enfermedad de Parkinson

Control. Fármacos de reemplazo de la dopamina y otros.

Estimulación cerebral profunda.* Un “marcapasos cerebral” se implanta bajo la piel en el pecho o abdomen y se conecta a electrodos colocados en las partes del cerebro que controlan el movimiento y disminuye los síntomas motores de Parkinson.

El primer marcapasos se inventó en la década de 1950. *La terapia de estimulación cerebral profunda se desarrolló en Francia hace más de 25 años. Más de cien mil pacientes la han recibido en todo el mundo.

Fuente: The World Parkinson’s Disease Association (www.wpda.org)/Medtronic*/ http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/parkinsonsdisease.html