París se acicala con las joyas más sorprendentes

Los diseñadores de alhajas se han olvidado de las convenciones clásicas y apuestan por diseños más alternartivos.
Creación que se exhibe en el "Circuitos de Joyas" que tiene lugar en París hasta marzo del próximo año.
Creación que se exhibe en el "Circuitos de Joyas" que tiene lugar en París hasta marzo del próximo año. (EFE)

París

La joya abandona su estatus de accesorio para atraer miradas desconcertadas hacia las creaciones de los diseñadores más alternativos, olvidando todas las convenciones clásicas en el evento "Circuitos de Joyas" que tiene lugar en París hasta marzo del próximo año.

Un collar que sólo podría lucir un gigante, pendientes fabricados sobre la marcha por gusanos de seda o una gargantilla de celuloide son algunas de las piezas que se pueden ver en las exposiciones "Anti Joyas" y "En el punto de mira", dos de las más de 50 que forman parte de estos particulares recorridos.

Más de cuatrocientos creadores contemporáneos y primeras casas de moda, como Chanel, se dan cita en este evento en el que se materializan la originalidad, la reflexión personal, la mutación de códigos sociales y la innovación e investigación en formas y materiales para hacer olvidar las joyas clásicas.

El Museo de Artes Decorativas albergará durante cuatro meses la peculiar exhibición de joyería moderna titulada "En el punto de mira", en la que unas 600 piezas de 55 creadores (la mitad extranjeros) se mezclan entre los objetos de la colección permanente del museo.

Un enorme diamante de plástico rosa da la bienvenida al visitante, que a partir de ahí deberá descubrir las alhajas actuales infiltradas entre los objetos que son propios del museo y que se han situado tratando de mantener cierta concordancia.

De este modo se pueden conocer los objetos de un neceser del siglo XVIII y a su lado, los de uno recién salido del horno. O encontrar dos maniquíes vestidos por Chanel en medio de un salón decimonónico.

Entre espectaculares collares históricos similares a golas, se cuela una gargantilla realizada con tiras de celuloide que resulta extrañamente hermanada y que bien podría llevar a lo que los organizadores de este evento dicen desear: llevar a cabo una apasionante reflexión sociológica y antropológica sobre las joyas.

Y es que este evento no tiene sólo la función de celebrar la efervescencia creativa, algo que también consigue al hacer posar la mirada ante objetos como los creados por David Roux-Fouillet gracias a sus gusanos de seda amaestrados que tejen insólitos pendientes para él.

Tanto esta como el resto de las exposiciones y las conferencias está organizadas por "Talleres de Arte de Francia" del que forma parte la galería "Galerie Collecion" que dirige Anne-Laure Roussille, quien subrayó que lo más importante de estos circuitos es "la gran creatividad de los artistas".

"Es realmente la joya contemporánea en toda su diversidad, tanto su variedad de técnica o de utilización de materiales, como de fuentes de inspiración", señaló Roussille.

La galería "Galerie Collection" presenta "Anti Joyas", una muestra que exhibe las creaciones de cinco artistas repartidas entre las instalaciones monumentales de otros tres que desafían las leyes naturales de la proporción, dejando que sus alhajas se hagan con el espacio flirteando con la escultura y la arquitectura.

Estas "joyas esculturales", según señaló Rousille, "se aproximan más a la escultura que a una joya que se pueda llevar", algo que en su opinión es fácilmente comprensible por el visitante siempre que se le oriente, como ocurre en la mayoría de estas exhibiciones.

Símbolo del sueño y reflejo íntimo de uno mismo, estas y otras joyas rompen las dimensiones espaciales para dar a luz "una joya que vive en el espacio y no únicamente en el cuerpo", destacó Rousille.