El Papa urge a los católicos a despojarse de vanidad, ambición y orgullo

El pontífice hizo esta reflexión en un discurso que pronunció durante un encuentro con pobres en la "sala de la desnudez" del obispado de Asís, la localidad italiana del santo que le inspiró su ...
El papa Francisco durante su visita al monasterio de San Damián cerca de Asís, Italia.
El papa Francisco durante su visita al monasterio de San Damián cerca de Asís, Italia. (EFE)

Ciudad del Vaticano

El Papa Francisco urgió hoy a todos los católicos a despojarse de la vanidad, del orgullo y de la idolatría del dinero, los cuales -dijo- son "el peligro mayor para la Iglesia y el hombre".

Jorge Mario Bergoglio hizo esta reflexión en un discurso que pronunció durante un encuentro con pobres en la "sala de la desnudez" del obispado de Asís, la localidad italiana del santo que le inspiró su nombre papal y que visitó este viernes.

"El cristiano no puede convivir con el espíritu del mundo, la mundanidad que nos lleva a la vanidad, a la prepotencia, al orgullo", advirtió.

Recordó que esa sala "della spoliazione" (en italiano) san Francisco se desnudó y renunció a todas las posesiones de su padre para ponerse del lado de los pobres.

Han pasado unos 900 años desde la última vez que un Papa visita esa sala, allí Bergoglio se reunió con los indigentes que reciben ayuda de parte de la asociación Cáritas y en lugar de leer su discurso ya preparado, prefirió improvisar.

Evocó el naufragio y muerte, registrada la víspera, de más de 200 inmigrantes ilegales africanos en las costas de la isla de Lampedusa y aseguró que "hoy es un día de llanto", también por el luto nacional decretado por el gobierno italiano.

"Es la primera vez que un Papa viene aquí y en los periódicos y en los medios se entretejían fantasías: el Papa irá a desnudar a la Iglesia, desnudará a los obispos, a los cardenales, a sí mismo. Esta es una buena ocasión para hacer una invitación a la Iglesia para que se desnude", dijo.

"Pero la Iglesia somos todos y debemos ir por el camino de Jesús. El mismo nos ha dado un camino de desnudez. Se hizo siervo, servidor, quiso ser humillado en la cruz. Si nosotros queremos ser cristianos, no hay otro camino", añadió.

Consideró imposible hacer un cristianismo "más humano" sin desnudarse, de otra manera los fieles serían "cristianos de pastelería" que, como los pasteles, son muy bonitos y dulces pero no verdaderos cristianos.

"La mundanidad nos daña. Es muy triste encontrar a un cristiano mundano, convencido de esa seguridad que le da la fe y que le da el mundo", sostuvo.

"No se puede trabajar en las dos partes. La Iglesia, todos nosotros, debemos desnudarnos de la mundanidad, Lo decía Jesús mismo: no se puede servir a dos amos, o sirves a Dios o sirves al dinero", apuntó.