Luis perdió a su esposa hace 2 años

A sus 28 años es padre soltero de Fabián de 7 años. Quedó viudo cuando tuvieron un accidente de motocicleta. Volver a tener una novia sí la ha considerado, pero dice se le hace complicado y difícil.
Luis y Fabián, una familia que se ha hecho fuerte.
Luis y Fabián, una familia que se ha hecho fuerte. (Manuel Guadarrama)

Torreón, Coahuila

A sus 28 años, Luis es un joven padre soltero y trabaja en una empresa. Es padre de Fabián, quien tiene siete años de edad y una sonrisa encantadora.

"Quedé viudo hace casi dos años. Tuvimos un accidente en una motocicleta y ella cayó de la moto. Se levantó. No quería que la llevara al IMSS, pero la llevamos. Y ahí falleció".

Eso fue cuando el niño tenía cinco años. Fue necesario que lo consultara un psicólogo y se decidió que si Fabián la quería ver, despedirse de ella lo podría hacer. Y así lo hizo el niñito. El proceso para todos, fue desgarrador.

"Los hijos son el motor de la casa. Él me ha mantenido distraído, cuerdo, me hace sonreír".

Para Luis, ser padre y madre a la vez, ha sido demasiado difícil, aunque comenta que sus suegros lo apoyan y cuidan al niño mientras él labora por un sueldo bastante bajo, pero que les permite sobrevivir, aunque cada vez es más difícil completar.

Cuando su esposa falleció, Luis dejó de trabajar en otro empleo donde ganaba más dinero.

Padre e hijo viven solos, a unas casas de donde viven los padres de la mamá del niño. Aún quedan rastros de dolor en las palabras de este papá soltero que por causas terribles está solo.

Comenta que sus padres están separados y su mamá quiere irse con ellos para ayudarlos, pero que ya se acostumbraron a vivir solos.

Se le pregunta a Luis que es lo más difícil. "Encontrar sus cosas, cambiarlo, bañarlo, arreglarlo para la escuela. Lo que sé hacer de comer se lo hago y lo que no, pues pido ayuda. O lo compramos aunque sale más caro", comenta mientras se ríe.

La perspectiva de volver a tener una novia sí la ha considerado, pero a la vez dice, se le hace demasiado complicado y difícil, aunque no tanto por su hijo, porque comenta que el niño tiene el don de que se encariñen con él. "Muchas personas me dicen luego luego que quieren venir a conocerlo".

En los fines de semana, Luis y Fabián salen a pasear a lugares públicos y si no, toman la alternativa de jugar en la calle o en la casa.

Al preguntarle si Fabián extraña a su mamá, comenta: "hubo un tiempo en que estuvo decaído, pero lo distraía con videojuegos, o juegos, lo llevaba con sus primos y se ponían a jugar, en los puentes o vacaciones se queda con familiares y ahí también se la pasa bien".

Prácticamente para ellos, esto ha sido un nuevo comienzo. Lo han sobrellevado a pesar de todo. "A veces las cosas son muy difíciles. No hay que rendirse, hay que echarle ganas", es su consejo para papás que puedan estar en una situación similar.

Para el día del padre, Luis lo único que desea es seguir junto a su hijito, que no duda en brindarle a las personas una sonrisa con sus dientes, uno roto, pero eso le da más encanto al pequeño.

"Los hijos son el motor de la casa. Él me ha mantenido distraído, cuerdo, me hace sonreír".