Tener hijos es peor que el desempleo y el divorcio

Un estudio reveló que los padres primerizos reportaron depresión e insatisfacción con sus vidas, en los dos primeros años de vida de sus hijos.
De acuerdo a un estudio, los bebés no nos hacen más felices, sino todo lo contrario
De acuerdo a un estudio, los bebés no nos hacen más felices, sino todo lo contrario (assholeparents.com)

“Cuando te enamores vas a cambiar de opinión", es la respuesta más común de los que tienen hijos a los que nos los quieren. Y es que uno de los elementos que tradicionalmente es visto como más satisfactorios es el tener bebés.

Pues resulta que eso podría no ser cierto.

De acuerdo con un estudio publicado en la revista especializada Demography, tener un hijo tiene un fuerte impacto negativo en la felicidad de las personas. En promedio, el efecto de un bebé en la vida de una persona durante su primer año de vida, es peor que un divorcio, el desempleo e incluso, la muerte de una pareja.

Los resultados provienen de un grupo de 2,016 alemanes que no tenían hijos cuando empezó el estudio y dos años más tarde nació su primer hijo. Los investigadores Rachel Margolis y Mikko Myrskylä aplicaron cuestionarios para medir la felicidad del 0 (completamente insatisfecho) al 10 (completamente satisfecho) con la pregunta “¿Qué tan satisfecho estás con tu vida, considerándolo todo?”

El estudio pretendía obtener información sobre la antigua contradicción que ocurre en los países desarrollados, en los que el número de hijos que la gente dice que quiere y los que en realidad tiene no coincide. La mayoría de los alemanes responden en las encuestas que quieren dos niños, pero a lo largo de 40 años, las mujeres tienen en promedio 1.5, es decir, se detienen después del nacimiento del primero.

Mencionada contradicción llevó a los investigadores a formular las preguntas como lo hicieron, sin mencionar directamente a los hijos. Si bien la medida no captura la experiencia completa de tener un bebé “es preferible dirigir las preguntas sobre fertilidad porque se considera un tabú que los padres primerizos digan cosas negativas sobre sus bebés” explicaron.

Margolis y Myrskylä encontraron que la mayoría de las parejas entrevistadas estaban muy contentas de empezar una familia con hijos. De hecho sus niveles de satisfacción fueron particularmente altos durante el embarazo.

Los números cambiaron después del nacimiento. El 30% mantuvo su estado de felicidad o incluso lo incrementaron después de la llegada del bebé. El resto reportaron que su felicidad bajó durante el primer y segundo año de vida de su hijo. En promedio, la felicidad bajó en 1.4 unidades, considerada una baja severa.

De ellos 37% bajó un unidad, 19% dos unidades y 17% tres.

Lo anterior permite hacer la comparación con otros sucesos impactantes, estudiados en otras investigaciones. Por ejemplo, en promedio los divorciados reportan una baja de 0.6 en su nivel de satisfacción, el desempleo es una unidad y la muerte de la pareja también.

El promedio de hijos que tienen las alemanas desde hace 40 años, cobra sentido ante los datos. La experiencia negativa de tener un bebé disminuye las probabilidades de tener otro. El efecto es especialmente notorio entre padres con educación superior, mayores de 30 años.

Las razones de las parejas para no tener un segundo hijo se dividieron en tres categorías. La primera razón fue la salud. Las madres reportaron dolor y náusea, que interfería con sus ganas de trabajar. Los hombres manifestaron preocupación por los problemas de salud de su pareja. La segunda, fueron las complicaciones durante el parto, que hicieron que ambos decidieran no tener que pasar de nuevo por la experiencia. Finalmente, la tercera razón fue la continua e intensa naturaleza de criar a los bebés. Los padres reportaron estar exhaustos, tener problemas para amamantar, dormir demasiado poco, estar deprimidos, sentirse aislados y que su relación está en crisis.

¿Te suena familiar? ¿Será que los primeros años son los más difíciles, pero luego la satisfacción cambia?

Padres primerizos (y veteranos) por favor, comenten.