Perlas para este mes del amor

Jose María Gracia Millano, representante de Ocean Pearl, fue invitado especial de Joyería Aplijsa para brindar un plática sobre los diversos tipos de perlas que existen en el mundo.

Ciudad de México

Con un desayuno en Au Pied de Cochon, Salvador Sandoval, director comercial de Joyería Aplijsa, y su equipo aprovecharon el inicio del nuevo año y el mes del amor y la amistad para celebrar a sus clientas más fieles y, como lo hace desde hace siete años, acercarlas al mundo de las piedras preciosas, con la presencia de expertos en la materia.

En esta ocasión el tema fue “Journey of the Pearl” (El viaje de la Perla), José María Gracia Millano, director general de la compañía Ocean Pearls, fue el invitado especial para hablar de los diversos tipos de perlas que existen y los lugares de dónde provienen. “Tenemos una estrecha relación con la Joyería Aplijsa, nuestro cliente más importante en América, y nos invitaron para que a través de una plática podamos transmitirle al cliente la pasión que tenemos por nuestro trabajo y para que sepan qué es una perla y cuántos tipos existen en el mundo”, comentó.

Se destacó la diferencia que hay entre las perlas naturales y las cultivadas. La perla natural es la que se forma de manera casual en la naturaleza. Para la perla cultivada interviene la mano del hombre. Actualmente el 95% de la perla que se comercializa es cultivada. Pueden ser de agua salada o de agua dulce y también pueden provenir de dos ostras diferentes. 

La creación de granjas de cultivo no afecta el trabajo de los recolectores, al contrario, genera fuentes de empleo. “No se ha quitado ningún tipo de trabajo a los que las recogen. Hay muy pocas empresas que se dediquen a la comercialización de perlas naturales y el consumidor final no está demandando este tipo de producto porque existen muy pocas y el precio es realmente extraordinario”, señaló Gracia Millano.

Tampoco han tenido problemas con el medio ambiente, pues todas las granjas y cultivos están perfectamente regularizados, reúnen las condiciones óptimas para la producción mundial y no existe peligro para el medio ambiente ni para las ostras. “Al contrario, con los diamantes, conocidos como "diamantes de sangre", hay países en conflicto; todo esto en el mundo de la perla no existe”, finalizó.

Las perlas son de los pocos artículos de lujo que están al alcance de cualquier bolsillo, el precio puede ir desde 99 pesos por un par de broqueles de perlas chinas auténticas, hasta 100 mil pesos por un par de aretes de perlas australianas. Existe una amplia gama y de acuerdo al tamaño es el costo de la perla.