La ONU premia proyecto mexicano de casas ecológicas

Señalan que la iniciativa “no solo ahorra más de un millón de toneladas de CO2, sino que también mejora las condiciones de vida de muchas familias”.
Archivo Milenio
Archivo Milenio (Archivo)

Berlín

Un proyecto de casas ecológicas en México, además de otro de explotaciones agrarias en Guatemala, fueron galardonados ayer por la Convención Marco sobre Cambio Climático de Naciones Unidas (UNFCCC) y el Banco de Crédito para la Reconstrucción (KfW), con sede en Alemania, con el premio Lighthouse Activities por su lucha en favor del medioambiente.

La UNFCCC, cuya secretaría tiene la sede en Bonn, al oeste de Alemania, decidió premiar el proyecto EcoCasa de México debido a su propuesta para la reducción de la emisión de bióxdo de carbono (CO2) al financiar viviendas sostenibles, que emplean la energía de modo eficiente, explicó la agencia de la ONU en su página de internet.

Una casa mal diseñada, destacó este organismo, puede generar un gasto adicional de mil kilovatios-hora (KWh) al año, dando como resultado la emisión a la atmósfera de aproximadamente 600 kilogramos de CO2.

El programa provee productos para el ahorro de energía y agua, así como paquetes verdes para las viviendas mexicanas de interés social, utilizando en especial calentadores solares y filtros de agua para que las casas sean energéticamente eficientes. 

Norbert Kloppenburg, miembro de la barra de directores del KfW, resaltó que “el programa mexicano EcoCasa no sólo ahorra más de un millón de toneladas de bióxido de carbono, sino que mejora en forma simultánea las condiciones de vida de muchas familias a través de viviendas de mejor calidad”. 

De acuerdo con el documento de la ONU que describe el proyecto, la mala planificación y las prácticas de construcción resultan en un incremento del gasto en el transporte y la energía, y también en una pérdida de calidad de vida, ya que la gente pasa una cantidad considerable de tiempo en el trayecto entre el trabajo y el hogar, y vive en casas con muy bajos niveles de confort, además de gastar más dinero en el pago de energía.

Kloppenburg dijo que es “una valiosa contribución para encauzar a México hacia el sendero del desarrollo verde”. 

EcoCasa, en siete años de trabajo, ayudó a construir 27 mil 600 viviendas verdes y financió otras mil 700 (29 mil 300 en total).

En la iniciativa mexicana se han invertido alrededor de 230 millones de dólares: 128 millones procedentes del KfW, 102 del Banco Interamericano de Desarrollo y 51.5 de la Fundación Clean Technology.

Kloppenburg añadió que “el camino elegido por EcoCasa abre nuevas perspectivas para la protección del clima. Con ello, México toma un papel de vanguardia instrumental ante los países emergentes y en desarrollo”.

MUJERES QUE REFORESTAN

El otro proyecto galardonado, que inició en 1998 en Iztapa, Guatemala, y cuenta con el apoyo de la Alianza Internacional de Reforestación, implica a mujeres en la plantación de árboles, previniendo así la erosión del suelo, mitigando el cambio climático y mejorando con ello la cosecha.

Las granjeras plantan miles de árboles cada año, además de construir estufas eficientes que ayudan a prevenir enfermedades de pulmón y evitar incendios.

Los proyectos fueron premiados junto a otras 15 iniciativas de varios países que comparten la aspiración de frenar el cambio climático y mejorar las condiciones de vida de los habitantes.

La secretaria ejecutiva de la UNFCCC, Christiana Figueres, destacó en un comunicado que las iniciativas premiadas “son verdaderos faros de esperanza, demostrando qué sucede cuando innovación y pasión van de la mano para abordar el mayor desafío de nuestro tiempo.

“Hay miles de ejemplos de gente actuando para combatir el cambio climático en todo el mundo y la Lighthouse Activities remarca algunos de los más prácticos, cuya aplicación puede ser expandida y reproducida” explicó.

“Espero que estas iniciativas inspirarán a otras para realizar lo mismo”, concluyó Figueres.

Delincuencia medioambiental mueve 20 mil mdd

La delincuencia medioambiental genera alrededor de 20 mil millones de dólares al año, lo que la convierte en la cuarta actividad ilegal más importante detrás del tráfico de drogas, de personas y de armas, revelaron ayer representantes de la Interpol y del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente.

Según el director ejecutivo de Servicios Policiales de la Interpol, Jean-Michel Louboutin, “miles de millones robados a los recursos naturales de cada país”, se emplean para financiar el terrorismo y el crimen organizado a escala global.

La caza furtiva para el comercio de marfil, la tala ilegal de madera, la sobreexplotación pesquera, el tráfico de especies y el tratamiento ilegal de residuos electrónicos son los sectores más visibles de esta actividad.

Respecto al tratamiento ilegal de residuos electrónicos tóxicos, recalcaron que se trata de un sector en alza debido a la rápida rotación de los aparatos, pues la “basura electrónica”, que alcanza 50 millones de toneladas al año, se desvía a mercados negros para evitar el costo de los procesos legales de transporte y reciclaje. (EFE/Nairobi)