Motomalabarismo urbano: una forma de vida

Los motociclistas viven desafiando a la autoridad, pues en sus motos cargan desde llantas, tubos, sillas, a sus familias hasta animales, lavadoras y hasta restaurantes.

León, Gto.

El “motomalabarismo” urbano en León ya es una forma de vida, para hacerlo no hace falta entrenamiento, nadie los enseña,  es simple, cada motociclista tiene una necesidad diferente.

En dos ruedas viven desafiando a la autoridad.

Con la galería de imágenes está más que comprobado que en una moto, no deben, pero pueden trasladarse: lavadoras, llantas, un puerco, un perro, un restaurante, una silla, un tubo y hasta una familia de cuatro integrantes, pañalera y la botana.

Autoridades de vialidad saben que el moto malabarismo es el pan de todos los días.

Todos los que aparecen en las fotos, por algún detalle infringen el reglamento, algunos no usan casco, otros traen cascos de electricistas, no traen placas y lo más evidente cargan objetos o animales que dificultan la conducción.

En las imágenes ninguno de los motociclistas se preocupa por la ropa o accesorios indispensables para conducir una moto: guantes con protectores plásticos, lentes rompe viento, casco resistente y que cubra por completo la cabeza y botas.

Hay quienes abordan las motos con huaraches, cascos simples tipo cazuela y sin abrochar, no usan lentes. Motos que  están diseñadas para trabajar hay quien las convierte en el “movil-familiar”.   

“Yo les hago recomendaciones, pero también entiendo que lo hacen por ganarse el pan de su familia, debo multarlos. Cuando es por trabajo aplico el criterio pero si es por cotorreo los multo de inmediato, arriesgan mucho su vida y las de los demás”, comentó un agente vial en anonimato. 

En esta cacería fotográfica de moto malabaristas que realizó MILENIO, hallamos:

LA MOTO LAVADORA

En el bulevar Paseo de Jerez colonia Villas de León un hombre sale a repartir lavadoras que renta. Con unos puntos de soldadura adaptó a su moto un pequeño remolque.  

LA MOTO LINTERNA

En la colonia Peñitas afuera del templo de la calle Alud estaba una moto que en lugar de faro su dueño usaba una linterna de velador, con tres pilas gordas. Pero eso si, funcionaba la luz alta y baja.

MOTO CARNICERÍA O MOTO CARNITAS

En la colonia las Mandarinas un motociclista trasladaba un puerco muerto completo y desde lejos podía verse que sobresalía una pata del cerdo. Probablemente iba directo al caso.

MOTO TRANSPORTE FAMILIAR

En varios puntos de la ciudad fueron captadas motocicletas que sus dueños las usan para trasladar a sus familias: esposo, esposa, bebés, comida, mochilas y hasta la pañalera.

MOTO CHEF, UN RESTAURANTE EN DOS LLANTAS

El dice que es un chef, su negocio se llama “La Perejila y la Jitomata” no tiene punto fijo. No usa casco. Ya trae preparadas tortas, burritos, flautas, hamburguesas, agua de sabor, tostadas y las tradicionales guacamayas. Solo se cuida de los topes altos porque podrían revolverse los sándwich con las tortas.

PERRO MOTOCICLISTA

En la colonia Villas de San Nicolás a un hombre se le ocurrió trasladarse en moto con su perro Pastor Alemán. Una moto acrobacia muy arriesgada, pero con su mejor amigo.

MOTO SILLA

Poco faltó para que el hombre quitara el asiento de la moto y colocara detalladamente la silla de su comedor. 

MINI MOTO

En Bellavista un hombre salio de su casa a pasearse en una moto que casi cabe en el bolsillo. El zapato del motomalabarista estaba más grande que la llanta y que el motor. El velocímetro tal vez decía máxima 3 kilómetros por hora.