Mónica Patiño: "Les enseñé cómo un ser humano se responsabiliza de sí mismo"

Mónica es una madre diferente, rompió el esquema en la maternidad así como en su carrera. Se deshizo de la culpa de las madres trabajadoras y exitosas y lo asume con valentía

En un ambiente, en una profesión como la tuya que irónicamente es muy masculina ¿cómo manejaste el hecho de ser mamá en su momento?

Es una pregunta difícil porque ya pasaron muchos años (risas). Es que fui madre muy joven, a los 22 años, y también tuve mi primer compromiso que fue La Taberna del León de Valle de Bravo, entonces, por supuesto que viví esta situación, en la que por un lado está bien bonito ser madre y este romanticismo de dedicarle todo el tiempo.

¿Tu carrera y la maternidad se dieron al mismo tiempo?

¡Exacto! Afortunadamente mis padres me apoyaron, en el sentido de que me prestaron, me ayudaron a poder desarrollar este proyecto y fue que nace La Taberna del León. Con un restaurante y un hijo en ese entonces, y ya venía otro pero había que trabajar. Ya me había salido de mi casa, me había independizado muy joven.

¿Un poco caótico?

En medio de eso me pasó la vida y ahí coincidió que ya me había salido de mi casa, no termine de estudiar completo, entonces no me queda de otras más que ¡a la brava! entender y me arremangué y sentí que ya no había paso atrás. Entonces uno nunca sabe, eso fue lo que me tocó vivir a mí, como ves dentro de esas palabras siempre hubo un dolor por el no saber, por el no haber estudiado lo suficiente, pero atrás de esto surgía una gran potencial en mi ser que decía: puedes.

Y así fue como me aviento a trabajar, a pedir prestado para abrir un restaurante sin tener mucho conocimiento. Me regresé al DF ya con los dos niños, me los cuidaba no sé quién en casa de mi mamá; corría a estudiar, en La Hacienda de los Morales me permitieron entrar a trabajar, a ver cómo funcionaba una gran cocina, y con ese tipo de conocimiento me regreso a Valle de Bravo.

¿Te parece un poco injusta la maternidad, siempre haciendo malabares?

Sí, es importante subrayar que por el hecho de ser mujeres pues hay una cierta naturaleza que lo traes implícito, que es la supervivencia de tus hijos. Por otro lado también quieres lo mejor para ellos y en esto pierdes un poco el foco, porque después te engolosinas con tu carrera, empiezas a decir bueno los hijos los pongo con una nana que los cuide mientras yo estoy en el restaurante. De repente me entraban unas depresiones que decía bueno ya no quiero ser profesionista, quiero renunciar, y quiero ser solamente madre pero tampoco podía ya, porque ya había abierto ese camino.

Al final ellos también se hacen más fuertes ¿no crees?

Se hacen fuertes, pero también por el otro lado tienen esta idea: si tu me hubieras cuidado más yo no hubiera hecho esto o hubiera hecho aquello. Pero yo ya no creo en eso, yo estudié budismo, y hay que entender las sutilezas de la psicología y de la mente, con eso comencé a sentirme menos culpable porque entendí que todos venimos a esta tierra por un karma que quiere decir que es por una causa anterior que trae un efecto. Pero llegar a eso me costó muchos años y mucho estudio y entender por qué sentía un sufrimiento interno, entonces dije no al sufrimiento y comprendí que se quita con sabiduría.

¿Te liberaste?

Tengo 4 hijos, 2 de un primer matrimonio y dos del segundo. Están todos en una mesa, no reclamando, pero casi. Hasta que dije, a ver, aquí ya todos somos mayores de edad, yo no soy su mamá más. Aquí somos 5 adultos viviendo en esta casa, yo les proporciono este techo mientras ustedes terminan de hacer sus estudios o no, hasta cierta edad. ¡Importante! Que cada uno de ustedes sea responsable de su felicidad, yo no soy responsable de su felicidad.

Si a ti te fue mal en la escuela, son tus actos, entonces en ese momento como que todos dijeron ¿qué onda? No estaba escrito que la mamá nos dijera eso, la mamá siempre tiene que ser la mamá. Les dije yo trabajo y la verdad yo no les dí a lo mejor otro tiempo pero les enseñé cómo un ser humano se responsabiliza de sí mismo.

¿Es más difícil levantar empresas y mantenerlas que formar seres humanos?

Sí, de alguna manera es lo que te digo es todo una empresa llevar acabo una familia pero lo que uno a fin de cuentas les pueda dar o enseñar desde mi punto de vista, es lo que les pueda ayudar a tener herramientas para el mundo.

¿Tienes una misión con ellos?

Sí, pero misión ya se convirtió en algo muy heroico. Más bien tienes una relación karmática de otras vidas con ellos. Por algo estamos juntos, más vale que en esta que tenemos más conocimiento seamos más amables los unos con los otros.

¿Difícil es ser una madre respetuosa de los intereses, personalidades de los propios hijos?

Sí, los queremos cambiar, los queremos condicionar, no los queremos como son, queremos crear como formatitos, y que todos piensen como yo, porque yo soy la buena, y a veces no nos damos cuenta de cómo piensan, cómo ven la vida.

¿Has disfrutado la maternidad como tal?

Sí obvio, y en diferentes facetas, a lo mejor el primero fue muy difícil, muy agresivo, era muy chica. En el segundo ya estás más relajada y luego el tercero tienes como esta idea de una familia; cada uno te da una experiencia y cada personaje que vas teniendo es un personaje que nunca conociste ¡nuevo! Y el hecho de cuando estaban chiquitos, de gozarlos, llevarlos en la bicicleta, por supuesto que traté de gozar todo, sin descuidar la responsabilidad que me tocaba en mi negocio, entonces a veces podía estar, algunas veces iba a la escuela mi marido, yo no podía ir al Día de las Madres inclusive. Porque era el día más fuerte, el día de las madres. Claro que alguno de mis hijos tendrán el reclamo interno, pero después con los años se dan cuenta que todo esta bien, no pasa nada.

Lo más importante es que estés presente de alguna manera...

Y ellos también saben, y también tienen que aprender a respetar. A veces los hijos son muy egoístas, te califican con un corte. Una madre tiene que ser así porque si no encajas ya no eres madre. Entonces también hay que enfocar ahora con este día de las madres un cuestionamiento a tus hijos ¿has visto a tu madre realmente? ¿la conoces realmente?

¿Piensas que te perdiste algo de la infancia, de la vida de tus hijos por el trabajo?

Digo podría pensar que sí, obviamente. Nunca había pensado en eso, no tengo como ese remordimiento, a lo mejor anteriormente si no hubiera tenido todas las herramientas que ya tengo a lo mejor me hubiera caído en sí me perdí esto o aquello. Pero no, no lo siento así.

Así lo ve Mónica

Consejo: Sean responsables de su vida, de lo que hacen y todo tiene solución, lo que no tiene no hay que preocuparse, ser positivos, ser valientes y había una frase que me gustaba mucho: un guerrero no es aquel que no se cae, un guerrero es el que se cae y se levanta. Ese sería un consejo para mis hijos, se van caer sí, porque son guerreros, pero levántense eso lo van a demostrar.

¿Platillo favorito?

No tengo un platillo favorito, me encantan las tortillas hechas a manos, creo que son un delirio, abusando de la palabra. Si voy a un pueblo lo que más me gusta son las tortillas recién hechas y lo que le pongas, un buen aguacate, un buen chicharrón, un buen pico de gallo es la comida perfecta.  

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