¿Miedo a morir?

Prepararse para morir no es tarea sencilla, pero la muerte es más fácil si uno tiene sus asuntos en orden, dice presidente de la Asociación Mexicana de Tanatología.
El tanatólogo Felipe Martínez Arronte, presidente de la Asociación Mexicana de Tanatología.
El tanatólogo Felipe Martínez Arronte, presidente de la Asociación Mexicana de Tanatología. (Natyelli Meneses)

Ciudad de México

Conjugar el verbo morir resulta menos difícil en tercera persona y en tiempo futuro. La muerte es menos amarga cuando es distante, ajena, pero atemorizante cuando se trata de la propia, por eso los seres humanos rehúyen hablar de ella.

Apaciguar la angustia y el miedo ante el ‘yo moriré’ se logra “amando intensamente la vida y sacado jugo a cada minuto”, asegura el tanatólogo Felipe Martínez Arronte.

El festejo del Día de Muertos es una buena oportunidad para hablar sobre la muerte personal y reflexionar cómo cuidamos nuestra vida y la de los seres queridos.

“Nuestro mayor miedo como seres humanos es el miedo a morir, es el miedo a la muerte”, afirma Martínez Arronte, presidente de la Asociación Mexicana de Tanatología.

“La mejor solución para quitar el miedo a la muerte es amando intensamente la vida, cuidarnos, cuidar nuestra propia vida y la de nuestros seres queridos, procurando vivir adecuadamente porque eso se va a reflejar en el momento de nuestra muerte”, señala.

Estar rodeados de los seres amados, sumar logros en la vida y no dejar pendientes, da tranquilidad cuando llega la hora de ver cara a cara a la pálida dama.

Y es que la preparación para la muerte se hace a lo largo de la vida, explica Martínez Arronte. “La mejor preparación la vamos ir logrando a través de vivir. No podemos separar la muerte de la ni la vida de la muerte”.

[b]Morir, como la metamorfosis de una mariposa[/b]

Nacemos, crecemos, algunos se reproducen y finalmente nos cantan “Las Golondrinas”. La constante es el cambio, la metamorfosis, igual a la de una mariposa que es oruga, capullo y luego extiende su alas y vuela.

“Así sucede con la muerte, la persona también se va”, dice Martínez Arronte, quien recomienda hablar de este tema con la familia, la pareja y los hijos.

“El tema de la muerte es una prioridad en las personas de edad avanzada, es una urgencia, las personas de edad avanzada quieren hablar de la muerte a pesar de que muchas veces los familiares le den vueltas. Pero no hay que dejar que sea una urgencia”, considera.

El presidente de la Asociación Mexicana de Tanatología recomienda aprovechar el Día de Muertos o cuando muere un familiar, para hablar con los niños y no alejarlos u ocultarles información.

“A lo largo del tiempo el niño tiene experiencias de pérdidas significativas, por ejemplo cuando muere una mascota, este acontecimiento debería de ser una gran enseñanza para el menor”, explica.

Los papás, dice, no deben reemplazar la mascota ni minimizar el sufrimiento del niño, sino dejarlo vivir su duelo.

“El niño sufre y si se minimiza ese sufrimiento, va quedando más miedo, más dificultades para manejar el concepto de muerte”, señala el tanatólogo.

[b]

Hoy, ¿ya pensaste en tu muerte?[/b]

Sin fecha ni hora definida, la cita con la ‘calaca’ está convenida desde el nacimiento, por lo que hablar de esa etapa no tendría que ser tabú.

Recordar que un día vamos a morir implica una reflexión de cómo se vive y qué hacer para vivir con una mejor calidad y mayor disfrute.

“Se debe cambiar el término de miedo por temor, tener temor a la muerte es normal porque le tememos, pero no un miedo que nos genere no aceptarlo, alejarnos y a veces creando angustia”, considera el tanatólogo.

Ante la muerte, dice el médico, se debe reflexionar qué tanto estamos perdonando o pidiendo perdón a alguien a quien estamos haciendo daño, y analizar qué tan agradecidos estamos con la vida.

“Al momento de la muerte, vamos a llegar mejor sin preocuparnos por acumular las cosas materiales, pero si con lo que hayamos hecho, con los hechos, las acciones, con los beneficios que hayamos logrado para alguien. El día que hagamos eso vamos a llegar en mejores condiciones al momento de la muerte”.

En el último aliento, el miedo será remplazado por las imágenes de los seres amados y los momentos hermosos que se vivieron en el fugaz paso por el mundo.