Michael Kors cautiva en la Semana de la Moda

En la colección otoño-invierno del diseñador estadunidense aparecen las pieles y el cuero como se vieron en desfiles de Carolina Herrera o Marc Jacobs.

Nueva York

El superventas Michael Kors entiende el frío como el mejor momento para el complemento, una elegante e hiperrentable estrategia en una jornada de la Semana de la Moda de Nueva York (NYFW) en la que Nanette Lepore combinó lo cosmopolita con lo primitivo y desfiló la firma española María Ke Fisherman.

Michael Kors es la quintaesencia de la industria de la moda. Sin dejar de ser elegante y por momentos brillante en sus propuestas estilísticas, el diseñador no pierde de vista que su fuerte son los números de su cuenta corriente.

Así, aunque estuvieron en su desfile de otoño/invierno celebridades como Blake Lively y Michael Douglas, para Kors la verdadera estrella es esa clientela que casi le hizo alcanzar los mil millones de dólares en ventas en el último trimestre de 2013 y alcanzar su máximo histórico en Wall Street la semana pasada.

Como ha quedado comprobado en otros desfiles de esta temporada, las pieles y el cuero parecen condenados a convivir en los próximos meses y Kors se suma a este concepto.

Es por eso que en su otoño/invierno, en el que la bohemia y el lujo accesible se encuentran, se vieron pocos "looks" de una sola pieza, sino que Kors divide en cuantas más prendas mejor sus propuestas, rematadas siempre con complementos de todo tipo.

Su paleta de colores sigue a pies juntillas lo clásico: predominancia absoluta de los marrones, pero también fuerte presencia de negros, grises con, como mucho, algún destello plateado que sacude la tendencia a lo apagado.

Abrigos largos, faldas multicapa, tupidos suéteres de lana que se convierten en informales faldas de flecos y conviven con gorros, bufandas, estolas, mochilas (elemento que, después de Lacoste, parece que se integra definitivamente en las tendencias para 2014/2015) y cinturones que pierden su función al caer lánguidos sobre las cinturas de las modelos.

Como ha quedado comprobado en muchos otros desfiles, desde Carolina Herrera a Marc Jacobs, las pieles y el cuero parecen condenados a convivir en los próximos meses, y Michael Kors se suma a este concepto.

Celebridades como Blake Lively y Michael Douglas estuvieron en el desfile de Michael Kors de otoño/invierno.

Y es que Kors no ha decidido esta vez resaltar la figura de la mujer, hasta el punto de convertir la camisa campesina en una de sus inesperadas apuestas para la temporada, prenda que utiliza para dar el paso del día a la noche, cuando la seducción se hace algo más explícita, las transparencias aparecen y al menos un hombro, por fin, respira.

Por su parte, otro producto cien por cien estadunidense, Nanette Lepore, hizo un viaje de conexión entre la mujer urbana y trabajadora y el "look" divertidamente primitivo del vestido rasgado, el estampado tribal y las pieles de apariencia recién cazada.

Empezó con jaspeados burdeos, con bordados elegantes y escotes en V que apostaban por esa sencillez ponible en el día a día. Juegos geométricos con fucsias de una frescura moderna fueron despidiéndose de los actual para dar paso a lo atávico: la mujer con cinturones de cebra, falda mamut y pieles mezcladas con lana.

Es la mujer que domestica a la bestia, la superviviente en la caza oficinista sin perder nunca la compostura, manteniendo la elegancia y recordando que, pese a todo, es el siglo XXI.

La jornada se cerrará con otros diseñadores esenciales en la moda local, Proenza Schouler, que año a año van acariciando con sus propuestas una alta costura que pronto podría dar el salto a París o a Milán. Pero, entre medias, la sorpresa ha venido por los diseñadores españoles que se esconden bajo el nombre de María Ke Fisherman.

Formada por la extremeña María Lemus y Víctor Alonso, ambos se consideran "entes digitales" en referencia a una empresa que ha movido su influencia por internet, gracias a una cibercomunidad que es un mercado pequeño pero fuerte que acabó prestando diseños a la estrella mediática del último año, Miley Cyrus.

"No hemos tenido estrategia de comunicación ni márquetin ni gran inversión. Un producto exclusivo único, acorde a la ciudad y al mundo actual", explicaba a Efe Alonso, quien dice que hubo "mucho tiempo en silencio hasta que nos han descubierto las personas adecuadas".

Su colección, que mezcla la comodidad acolchada y lanuda de una jornada "apre-ski" con el peluche digital de los personajes del filme "Monsters University" y el flúor en las letras del cómic manga, ha hecho las delicias de un público lleno de exploradores del mundo "ciberunderground" y "trendsetters" de la moda hip hop.

"Es una colección para una chica tímida en su mejor día", dice Alonso, quien junto a Lemus ha tejido en tan solo tres semanas los modelos con denim, punto, felpa de algodón y un pelo especial diseñado en Corea que realza en tres dimensiones el logo de la firma.

Sin tienda propia sino contactando directamente con tiendas y estilistas, Maria Ke Fisherman todo venden sobre todo en Japón, Estados Unidos y Canadá sin apenas salir de Extremadura. "Estamos todo el día en la cueva", bromea Lemus. "Algún día nuestra ropa podrá salir por la impresora", remata Alonso.