Roots & Shoots: Una red para el cambio global

Las transformaciones que las pequeñas comunidades hagan a su entorno pueden lograr un cambio global, ese es el mensaje de Jane Goodall.
 La idea del Instituto Jane Goodall es que las comunidades rurales busquen  soluciones ambientales locales y las compartan en otras ciudades o países
La idea del Instituto Jane Goodall es que las comunidades rurales busquen soluciones ambientales locales y las compartan en otras ciudades o países (Foto: Octavio Hoyos)

Roots&Shoots (Raíces y Brotes) es un programa desarrollado por el Instituto Jane Goodall sin fines de lucro que funciona en países como Argentina, Estados Unidos, Colombia y España para guiar y orientar a pequeños grupos de ciudadanos que buscan resolver problemas locales relacionados con la conservación de ecosistemas, cuidado de los animales y desarrollo humano sustentable.

En México, Roots&Shoots también quiere echar raíces para hacer brotar el compromiso por el entorno, mediante el Fondo Mexicano para la Conservación de la Naturaleza (FMCN), que en nuestro país busca extender este programa para impulsar iniciativas de conservación ambiental en más estados del país a través de un centro de capacitación para habitantes de comunidades rurales que busquen proponer nuevas soluciones a los problemas ambientales de su localidad.

El objetivo del programa es que al fortalecer estos grupos, se establezcan redes de colaboración para que se compartan y vinculen con proyectos de otras localidades y de otros países.

En México la iniciativa aún es joven, pues tiene apenas un proyecto activo en Quintana Roo que involucra a 402 profesores de primaria, con el potencial de llegar a niños que cursan desde tercero hasta sexto grado de primaria, y ha trabajado en comunidades de Querétaro y Nayarit.

Desde Tanzania para México

En 1991, un grupo de jóvenes en Tanzania buscaron a Jane Goodall, la primatóloga inglesa que transformó la manera de investigar el comportamiento animal, para debatir sobre cómo hacer del mundo un lugar más habitable.

Sin saberlo, años después, su visión y activismo se extenderían no solo en África, sino en 140 países. Así nació Roots&Shoots.

Aunque aún a pequeña escala, en México ahora buscan llegar a más estados.

En Querétaro, por ejemplo, más de 18,000 niños y jóvenes, 600 maestros de 175 escuelas y más de 10,000 adultos de las comunidades de la Reserva de la Biósfera de la Sierra Gorda, han hecho festivales para fomentar la conservación del ecosistema de esta área natural protegida que alberga más de 1,800 especies de plantas endémicas y 550 especies de animales, muchos de ellos considerados en peligro de extinción, como jaguares, guacamayas verdes o mariposas Humboldt, y flora como la biznaga gigante.

A esto se suma un programa de educación ambiental en escuelas de educación básica y los Ecoclubs, también en Sierra Gorda, conformados por voluntarios jóvenes que actúan para mejorar la calidad de vida de la población local y preservar los recursos naturales de la región.

También trabajan en la costa nayarita. A través del Colegio Internacional Costa Verde de Sayulita, en la riviera Nayarit, son los alumnos de preescolar, primaria y secundaria quienes promueven el reciclaje y la reducción de basura entre los habitantes de su localidad, altamente turística.