Mexicanos disfrutan del primer Festival de Cerveceros

El objetivo es fomentar la cultura chelera, un consumo responsable y, sobre todo incrementar los 60 litros de cerveza que una persona promedio toma al año.

Ciudad de México

Cerca de 60 marcas de cervezas mexicanas y extranjeras se reunieron durante el primer Festival de Cerveceros en la Ciudad de México, con el objetivo de fomentar la cultura chelera, un consumo responsable, pero sobre todo incrementar los 60 litros de cerveza que un mexicano promedio toma al año, muy lejano de los 170 litros per cápita que se beben en la República Checa.

Raúl González, uno de los asistentes al encuentro, no cree en esa cifra avalada por la Asociación de Cerveceros de México: “Los mexicanos somos bien cheleros, tan solo yo me tomo esos 60 litros en una semana”.

Camina sobre el infield del Hipódromo de las Américas y al ver las letras gigantes que indican: “Yo amo la cerveza”, le da el celular a su hermano, deja sus dos vasos de cerveza en el piso  y le pide una foto: “Aunque el día lunes coma frijoles, ahorita ya me tomé una chela”.

El presidente de Cerveceros de México, Arnulfo Treviño, explicó que el país tiene la misión de incrementar los números: “En México consumimos 60 litros per cápita, cuando el país más alto de América Latina tiene arriba de 80, que es Venezuela, seguido de Brasil. Alemania tiene 120 litros per cápita; España y Estados Unidos tienen arriba de 100; entonces México tiene mucho que hacer en el tema de desarrollo para incrementar el consumo per cápita, pero incrementarlo de manera muy inteligente y muy responsable”.

Raúl llegó acompañado de su hermano Alberto y cinco familiares más, entraron al medio día y juntos se bebieron por lo menos 30 vasos de cerveza mexicana (de 350 mililitros) durante las primeras cuatro horas de estancia.

“Vamos por el récord, porque la cerveza es un producto sano, agradable y ayuda para convivir con los amigos y familiares.
Ahorita ya llevó todo el presupuesto del año, me adelanté, pero tengo una reserva para fin de año”, dijo Alberto.

Sin embargo, su hermano con soltura y alegría se refiere a la medición de los Cerveceros de México y dice que el país debe ser el primer lugar de consumo de cerveza: “Que no nos presuman, la banda mexicana es la banda, nadie nos gana para tomar chela”.

Durante dos días se espera reunir a un aproximado de 20 mil asistentes que disfrutarán de actividades familiares como una playa y futbol playero, así como degustación de cervezas, firma de autógrafos y música. También se dan explicaciones sobre  los beneficios que tiene esta bebida para marinar algunos platillos gourmet.

“Lo que queremos es festejar con los mexicanos la gran noticia de que en México producimos la mejor cerveza y es el principal exportador de cerveza en el mundo, porque llegamos a 180 países y que mejor para celebrarlo que con esta fiesta de la cerveza”, dijo el presidente de los cerveceros.

Los Cerveceros de México son integrados por las dos compañías más importantes de México y ocho empresas pequeñas de cervezas artesanales que compiten por el mercado que genera 55 mil empleos directos y 2.5 millones de indirectos, y representa 4 por ciento de la recaudación de impuestos; sin embargo, en esta feria las grandes marcas no tuvieron el publico deseado, pero sí las artesanales Josefa, Minerva, 5 de mayo, Tepozteca, Nevado, Malafacha, Primus y Calavera, especialmente esta última, creada por el mexicano Bjørn Gilbert Nielsen.

“En estos momentos llevamos más de mil vasos de cerveza vendidos, es un honor que la gente quiera probarla, pero es un premio al esmero, porque nosotros hacemos de la cerveza un producto que satisfaga el paladar de los cerveceros”, argumentó Nielsen, creador del concepto Calavera.

Después de seis horas de chelear en la feria, Raúl y su familia se encaminan a la salida y ahí un trabajador los invita a aplicarse una prueba de alcoholemia. Raúl toma un popote, lo mete en la maquina, sopla  y en segundos aparece la marca: 1.25 (miligramos de alcohol por litro de sangre), cuando el límite permitido es de solo 0.40.

“Creo que sí me tomó los 60 litros de alcohol en un día”, dijo sonriente Raúl.

El festival se realiza en el Hipódromo de las Américas y terminará este domingo.  A los  asistentes se les ofrece un ambiente familiar, además de un espacio para niños en el cual hay juegos, mientras que para adultos hay espacios de baile.