Censuran el traje de Madonna en el Met

La cantante subió una foto a Instagram con el supuesto traje que Anna Wintour no le permitió usar en la alfombra del la gala benéfica del Metropolitan Museum.

Nueva York

Tras romper el protocolo en nombre del "punk" el año pasado, la alfombra roja de la gala Met impuso hoy la sofisticación "old school" y la arquitectura textil de su homenajeado este año, el diseñador Charles James, pero Lupita Nyong'o, Beyonce o Cara Delevingne se salieron por la tangente.

En la era del instagram, en la que las celebridades han roto el velo del misterio, el glamour parece condenado a desmantelarse, pero la alfombra roja de la gala benéfica del Metropolitan Museum, considerada una de las más importantes del año, luchó hoy con uñas y dientes por reivindicar esa imagen etérea de la moda y la fama de los años 40 y 50.

Así las cosas, Madonna, que el año pasado decidió llegar de última y acumular en su "look" todas y cada una de las señas de identidad del "punk", esta vez decidió que lo mejor era quedarse en casa y poner en su instagram una foto casi desnuda con el cartel de "censurado" y un mensaje para Anna Wintour: "¡Lo que quería llevar a la Gala del Met pero Anna (Wintour) dijo No este año!".

La editora de Vogue en Estados Unidos, Anna Wintour, alma mater de esta ceremonia, volvía a optar por la discreción de un Chanel con estampado floral, y las que mejor lucieron la virguería y la estructura arquitectónica que legó James a la moda fueron las modelos profesionales.

Se 'salen del guión'

Lupita Nyong'o, la misma que estuvo impecable de azul al recoger su Óscar en marzo, fue la primera en romper las barreras de la lógica con un vestido entre tribal y "charlestón" de Miuccia Prada, incendiando el debate en las redes sociales.

Stella McCartney fue una de las responsables de esta salida de guión con resultados irregulares en tres "tops" de la noche: Rihanna moderó su tendencia al exceso al aparecer de blanco, mientras Cara Delevingne fue un paso más allá y se instaló en lo informal. Finalmente, Beyoncé, que el año pasado ya, como madrina de la ceremonia, desoyó los mandatos del "punk", optó ahora por un "look" de luto de los años 20 junto a su marido Jay Z.

Aciertos y desaciertos

Maggie Gyllenhall, con su apuesta por la psicodelia de Valentino, fue de las más desafortunadas y en un punto medio quedaron el poco riesgo de Anne Hathaway (de Calvin Klein), la frescura de Emma Stone firmada por Thakoon y el incomprensible Chanel de Kristen Stewart.

La sencillez siempre apoteósica de Giselle Bundchen y una casi medieval Adriana Lima fueron obra de Givenchy, mientras Jessica Alba y Selena Gómez se apuntaron a la pandilla de Diane Von Furstenberg.

Michelle Williams no salió de su pasión por el vestido corto, aunque fuera de Louis Vuitton, y no estuvo a la altura de lo que se espera en una gala de estas características y Victoria Beckham y las hermanas Asley y Mary Kate Olsen no dudaron en elegirse a sí mismas como diseñadoras de su modelo.

Entre ellos, si bien cundió la corrección, fueron Neil Patrick Harris y su marido David Burtka los que más desentonaron.