Mandarán avanzada de robots a Marte en 2018

La fundación Mars One, que planea establecer una colonia humana en ese planeta, firmó acuerdos con Lockheed Martin y Surrey Satellite Technology.

Washington/Berlín

La fundación Mars One anunció ayer que ya firmó acuerdos de colaboración con Lockheed Martin y Surrey Satellite Technology (SSTL) para enviar a Marte en 2018 una avanzada de artefactos robóticos con el propósito de que éstos preparen las instalaciones para la colonización de humanos que viajarán sin retorno en 2025.

La idea de este envío de robots es que cumplan la misma labor que realizaron los llamados “adelantados” en la avanzada europea sobre América. Bas Lansdorp, cofundador y ejecutivo principal de dicha fundación, señaló en un comunicado que están muy entusiasmados por la firma de los acuerdos con las empresas de tecnología para realizar su primera misión a Marte.

“Esta será la primera nave espacial privada que irá a Marte y su llegada y operación exitosas serán un logro histórico”, indicó Lansdorp en el boletín que se difundió a través de su página de internet.

El objetivo principal de Mars One con esta misión no tripulada es llevar los abastecimientos necesarios para que, siete años después de preparar el territorio marciano, puedan mandar grupos de cuatro personas cada dos años.

Socios con experiencia

Lockheed Martin, que firmó con Mars One un contrato inicial por 250 mil dólares, diseñó, construyó y operó el robot Phoenix que la NASA envió a Marte en 2007 en una misión de búsqueda de agua helada bajo el ártico marciano.

“Este es un proyecto ambicioso y ya trabajábamos en la misión, a partir del diseño probado de Phoenix”, señaló en un comunicado Ed Sedivy, ingeniero jefe espacial de Lockheed Martin.

El artefacto que fabricarán para Mars One tendrá un brazo robótico capaz de recoger muestras del suelo al igual que el Phoenix, y además un experimento para la extracción de agua del suelo; otro experimento para el uso de paneles solares de película fina en la superficie, y una cámara para un registro visual continuo.

Por su parte, la firma SSTL firmó un contrato por 80 mil dólares y construirá el satélite de la misión  que se mantendrá en órbita sincrónica de Marte y proporcionará el enlace de banda ancha alta para transmitir los datos y las imágenes de video del robot a la Tierra.

“Las imágenes de video acercarán Marte para la gente en la Tierra, y con los concursos de educación planificados para nuestro robot interesaremos a toda una nueva generación en la exploración de Marte”, añadió Arno Wielders, otro cofundador de Mars One.

Wielders sostuvo que con la misión de 2018 “se da un paso adelante en la colonización de Marte” y abundó que “la demostración de la producción de agua en Marte es crucial para las misiones tripuladas”.

Sin retorno

Inicialmente el viaje de cuatro personas estaba previsto para 2023, pero Lansdorp aclaró a periodistas en una rueda de prensa por internet que ese objetivo se postergó dos años y que “los primeros humanos llegarán a Marte en 2025”.

Como el problema logístico de una misión tripulada a Marte consiste en la carga de combustible y los suministros suficientes, Mars One planea que la estancia de los primeros colonizadores en el cuarto planeta del sistema solar sea permanente, pues con la tecnología actual resulta muy complicado realizar un despegue y travesía de retorno.

Sin embargo, la fundación holandesa —privada y sin fines de lucro— ha recibido más de 165 mil solicitudes de voluntarios que están dispuestos a establecerse en Marte, y la selección de finalistas se hará después de cuatro rondas de exámenes.

Las órbitas de la Tierra y de Marte llegan a su perigeo cada dos años, cuando la distancia es de 55 millones de kilómetros, y las agencias espaciales aprovechan ese alineamiento orbital para lanzar naves de exploración.

Buscan aterrizar sonda en un cometa

Cuando la nave europea Rosetta salga de su periodo de inactividad en enero, los científicos esperan que esté lista para la etapa final de su misión: alcanzar al cometa 67P Churyumov-Gerasimenko para depositar una sonda sobre su superficie helada el 11 de noviembre de 2014.

“Imaginen tratar de descender con paracaídas en la cima de una montaña”, ejemplificó Paolo Ferri, director de operaciones de la misión en la Agencia Espacial Europea.

Rosetta, lanzada en 2004, tuvo que sobrevolar tres veces la Tierra y una Marte, aprovechando la gravedad de los planetas para acelerar lo suficiente como para interceptar el cometa. La nave ha estado en hibernación durante más de dos años para conservar energía.

La reactivación de Rosetta se hará el 20 de enero, y durante los meses siguientes se irá acercando gradualmente al cometa hasta quedar junto a él, tomar numerosas fotos e identificar un buen lugar de aterrizaje.

En el momento oportuno, Rosetta dejará que una sonda llamada Philae se deposite en la superficie de 67P y se asegure con un arpón. Los científicos esperan recabar datos importantes debido a que los cometas se han mantenido casi inalterados desde su origen.