Encaje y volumen abren la Fashion Week de Londres

Este año, el programa está plagado de desfiles firmados por algunos de los modistos y firmas más veteranas como Burberry, Orla Kiely, Jasper Conran, Julien McDonald, Marchesa o Tom Ford.

Londres

La Semana de la Moda de Londres, uno de los escaparates de la moda más innovadores, arrancó con vaporosas y románticas propuestas en las que abundan las transparencias y el volumen de la mano de modistos como la coreana J.JsLee o el turco Bora Aksu para la primavera/verano de 2015.

Un total de 82 firmas y creadores, tanto del Reino Unido como internacionales, muestran hasta el próximo día 16 sus colecciones en la vanguardista pasarela de Londres, donde se vio una clara apuesta por el blanco, los encajes y las líneas delicadas para vestir a la mujer durante la estaciones más cálidas del próximo año.

El apretado programa de este año está plagado de desfiles firmados por algunos de los modistos y firmas más veteranas como Burberry, Orla Kiely, Jasper Conran, Julien McDonald, Marchesa o Tom Ford.

A esos modistos se sumarán otros 170 creadores especializados en accesorios, lo que eleva el total de diseñadores a más de 250.

La encargada de arrancar el evento fue la coreana Jackie Lee (J.JsLee), con una propuesta fiel a su estilo chic y minimalista, con abundancia del blanco y coqueteos con los negros y el azul marino, vaporosas faldas, cortes camiseros y, en general, líneas limpias características de su sello.

Por su parte, el diseñador turco Bora Aksu vistió a sus maniquíes con atuendos inspirados en su país natal, que dejaron ver mucho volumen, prendas en movimiento, encajes, crochet y abundantes transparencias en faldas y vestidos.

Ese modisto afincado en Londres se decantó por los cortes románticos y ultrafemeninos, inspirados en las fábulas de los hermanos Grimm o en la madrastra de la cenicienta -como él mismo explicó-, en los que se detectó una clara tendencia al blanco, para pasar más tarde al fucsia, azul, negro y amarillo chillón.

Otros desfiles previstos para este arranque de la LFW incluyen a habituales como Felder-Felder (formado por las hermanas alemanas Annette y Daniela Felder) o la firma Daks.

Según los organizadores, se espera que a esta edición acudan más de cinco mil visitantes entre compradores, equipos de televisiones y radios, periodistas y fotógrafos.

El British Fashion Council (BFC o Consejo de la Moda Británica) ha planeado retransmitir en directo más del 90 por ciento de los desfiles a través de la web de London Fashion Week.

Según el BFC, este evento reporta cada temporada hasta 100 millones de libras (162,2 millones de dólares) en pedidos, siendo una industria que contribuye anualmente a la economía británica con 26.000 millones de libras (42 mil millones de dólares), una fuerte subida del 26 por ciento frente a 2009.

Además de los desfiles, en los próximos días se organizarán paneles en los que se departirá sobre moda y tecnología, que contarán, entre otros, con el artista Neil Harbisson; diseñadores como Henry Holland y Stephen Webster o expertos del sector, entre los que figuran Sumit Paul-Choudhury, director de la revista New Scientist, y Remi Paringaux, fundador y director creativo de Meri Media.

Entre otros eventos, algunas firmas cosméticas emitirán vídeos diarios con lo más destacado del día, que podrán verse en pantallas instaladas en 19 estaciones de metro de las zonas más céntricas de Londres como Piccadilly Circus, Bond Street o Covent Garden.

Otras actividades paralelas que oscilan alrededor de la Fashion Week incluyen este año una exposición dedicada a diseñadores chinos en Londres como Haizhen Wang, Ji Cheng y Simon Gao, que se puede ver desde el pasado miércoles hasta el próximo día 15.

En la era digital, prestigiosas firmas como Burberry colaboran este año con Twitter, red que permitirá a sus usuarios comprar exclusivos esmaltes de uñas que hayan sido lucidos por las maniquíes después del desfile de esa marca el próximo lunes.

Además, el fotógrafo estadunidense David LaChapelle hace una nueva exposición pública en lo alto de las carpas de las paradas londinenses de autobús en el céntrico barrio del Strand, que puede verse desde hoy hasta el 22 de septiembre.