Llega a París la costura nómada de Armani

La estética "gipsy" ascendió a la pasarela parisiense con grandes pendientes, pañuelos que recubrieron la cabeza, cinturones-lazo, chalecos y rayas.

París

Giorgio Armani Privé cerró hoy, con sus diseños nómadas para la próxima primavera-verano, la segunda jornada de la Semana de la Alta Costura de París, en la que Hussein Chalayan firmó una colección de "Demi Couture" para la histórica Vionnet.

Los minúsculos estampados geométricos en tonos azules y grises de Armani sumergieron en un exotismo refinado las faldas largas de la tradición folclórica europea, las camisas únicamente abotonadas en la parte superior, las americanas de hombreras respingonas y los cuellos barco.

La estética "gipsy" ascendió a la pasarela parisiense con grandes pendientes, pañuelos que recubrieron la cabeza, cinturones-lazo, chalecos y rayas.

Este desfile se integró en la velada "One Night Only Paris" de Armani, que incluyó la presentación de la exposición "Armani Eccentrico", que llega a la capital francesa tras haberse exhibido en Milán, Tokio, Hong Kong, Roma y Nueva York, y una cena a cargo del chef Davide Oldani.

La superposición de organzas que descubrieron las capas inferiores fueron las primeras notas de la colección de "Demi Couture" (Media Costura), un híbrido entre la exclusiva AltaCostura y el más accesible "prêt-à-porter", concebida por Hussein Chalayan para Vionnet.

La casa de la histórica modista Madeleine Vionnet, quien cerró su taller en 1939 al estallar la Segunda Guerra Mundial, está ahora en manos de la empresaria kazaja Goga Ashkenazi, quien es a la vez propietaria y directora creativa.

Para esta temporada, Ashkenazi ha confiado en el modisto británico-chipriota-turco Chalayan, quien se ha volcado con los plisados, las superposiciones, las prendas rígidas de inspiración oriental y los largos vestidos en "A".

Unos tubos de colores saltaron de un modelo al otro actuando como cinturones, tirantes o collares, en una colección de tonos cálidos, como el rojo anaranjado o el amarillo, pero también de contrapuestos blancos y negros y sobrios azules.

Ulyana Sergeenko, nacida en lo que hoy en día es Kazajistán y criada en San Petersburgo, era clienta de alta costura cuando decidió crear su propia marca, con la que desfila enParís desde julio de 2012.

Para la próxima primavera-verano, esta diseñadora ha imaginado un elegante viaje en tren por las antiguas Repúblicas Soviéticas de Kazajistán, Turkmenistán y Uzbekistán, en el que las pasajeras visten sedas que se superponen en construidas formas redondas y drapeados en la cadera.

La diseñadora Bouchra Jarrar inauguró hoy el sello de la Federación Francesa de Costura que la convierte en miembro de este selecto club, con una oda a los pantalones, en una segunda jornada de la Semana de la Moda que abrió con Chanel.