Top Ten del sabor

A continuación enlistamos los guisos infalibles de un puesto de gorditas, así como su origen, que se sospecha es un derivado de un manjar ahora conocido como tortillas de harina.
Guisos infalibles de un puesto de gorditas.
Guisos infalibles de un puesto de gorditas. (Alejandro Alvarez)

Torreón, Coahuila

A continuación enlistamos los guisos infalibles de un puesto de gorditas.

-Chicharrón Prensado
- Papas
- Huevo (con o sin chile)
- Asado
- Frijoles
- Picadillo
- Chicharrón de pella
- Carne con chile
Rajas con queso

 Delicatessen

-Cajeta
Queso

¿Dónde y cuándo nacieron las gorditas de harina?

Si bien el origen de las gorditas de harina no se tiene establecido, los historiadores sospechan que es un derivado de un manjar ahora conocido como tortillas de harina, que podría relatar sus primeras apariciones desde la época colonial, cerca de 1591, como un producto delicioso de la mezcla de culturas entre los tlaxcaltecas y los españoles que ocupaban la Nueva Vizcaya.

Ante la facilidad de conseguir trigo más fácilmente que el maíz por la predisposición climática, este grano era la opción viable para la fusión de antojos.

Este ícono lagunero ganó popularidad a finales de los años 70, cuando la preciada oblea de harina se dio a conocer fuera de Monclova y Saltillo, así como al sur del Estado hubo un boom de las “gorderías”, las cuales se dedicaban exclusivamente a preparar estos alimentos, tal y como 40 años después lo frecuentamos.

Para esas fechas, las fábricas de tortillas de harina que se habían hecho fama en la región, ofrecían también la variedad de las gorditas abiertas, es decir, listas ya para rellenarlas del guiso que más le apeteciera al cliente.

Posteriormente, el servicio se hizo más completo ofreciendo todo el paquete: gorditas rellenas.

Al principio eran populares solo entre la clase social baja, pero su sabor sobrepasó las barreras y para 1983 hasta el Antiguo Hotel Presidente, las ofrecía entre su menú de desayunos mexicanos.

Y aunque solo algunos que se pueden contar con los dedos de la mano podrían saber la ruta verdadera del origen de este platillo, el resto de los laguneros la han acuñado como parte de su identidad gastronómica.

Cabe señalar que los datos fueron retomados del blog "Crónica de Torreón" del historiador lagunero, Sergio Antonio Corona Páez.