Gorditas laguneras, el pan de cada día

Para romper con el ayuno o salir del ajetreo diario, la solución por excelencia de los residentes de La Laguna es (y será) una de estas delicias. #LagunaMenú te dice dónde son las mejores.

Torreón, Coahuila

Para romper con el ayuno o salir del ajetreo del trabajo o la escuela, la solución por excelencia de los residentes de La Laguna es (y será) una gordita... esa máxima expresión del arte del amasado de la harina de trigo que cabe en una sola mano y deja de los mejores sabores en la boca.

La gordita ha salvado de antojos al niño de cinco años que tan solo quiere algo en el estómago para dejar de llorar, como al ejecutivo que quiere salir de la rutina del tan afamado desayuno inglés.

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Quién diría que las planchas de hierro usadas en antaño para alisar las telas de los vestidos y los cuellos de las camisas de nuestros abuelos se convertirían en la fiel herramienta que permite la completa cocción de un redondel de harina siempre delicioso.

Rellena del antojo mexicano preferido, ya sea huevo, chicharrón, asado, frijolitos, tinga, nopales, papas o lo que esté a la mano. Humeante, calientita y directa del comal, incita el olfato de los dioses a bajar del Olimpo para probar.

De la cocina a la hielera... y a la boca

A los amantes del ejercicio y de aquellos que lo practican al sur oriente de Torreón, nada mejor que una "Gordita del Güero", después de un partido de futbol, 10 vueltas a la alberca de la Unidad Deportiva o simplemente por gusto.

"El Güero" está en  calle 29 entre las avenida Hidalgo y Juárez de Torreón.

Lo que las hace diferentes del resto de los puestos de gorditas es que éstas delicias no se preparan al momento, son rellenas y empacadas en una gran hielera de 90 litros de capacidad, envueltas con un mantel que las mantiene calientitas hasta la hora que llega al plato o la mano de sus clientes.

Atendiendo todos los días de la semana desde las 7:30 de la mañana en un carrito de aluminio, donde a lo mucho maniobran tres personas, Jessica Vaquera acompañada de su cuñada, su hermana o alguna sobrina, maneja con una mano en la cintura el negocio que su familia inició hace 25 años, vendiendo al principio solo 60 gorditas. Hoy ya ni las cuentan.

Desde las 3 de la mañana, Jessica y su familia preparan y sazonan todo en una cocina que han acondicionado para facilitarles el trabajo. Ya hasta han comprado una máquina que les corta toda la papa.

¿Se te antojó?

Por su naturaleza este tipo de gordita suele caerle pesada a algunos comensales, por lo que todos aquellos que disfrutan de esta especialidad en el mismo lugar de donde la venden tienen el privilegio de escoger entre agua de horchata, limón o refresco, aunque lo que recomiendan es que sea agua de sabor, de la que pueden tomar tanta puedan.

"Por eso hacemos bastante, como la gorda es pesada, un vaso no siempre es suficiente para que la gente coma a gusto les damos esa opción, aquí tú te traes tu vaso y vas tomando", explica Jessica mientras revisa en la tabla de precios que tiene a un lado de la hielera para cobrarle a un señor que pidió una gordita de frijoles y otra de "huevito verde".

En pedidos desde una gordita hasta 60 gorditas de un mismo comensal, todas van acompañadas de una cucharada de salsa, ya sea verde o roja. Aunque la roja se lleva la preferencia, pues siempre se acaba.

Situados en la calle 29 entre las avenidas Hidalgo y Juárez de Torreón desde hace 15 años, ofrecen sus tradicionales gorditas de papas, chicharrón y frijol.

Sin embargo les gusta variar los guisos por temporadas, mismos que siempre han tenido éxito, ya que según Jessica, "al contrario, hemos hecho otros guisados y pegan. De hecho antes hacíamos rajas y tuvieron mucho éxito, pero ya no las pudieron hacer porque era mucho trabajo".