Laboratorio de dactiloscopia del DF, 75 años resolviendo homicidios

Fausto Hernández García, perito en jefe de la procuraduría capitalina, pide no confundir la labor de un especialista con la que aparece en series de tv.

México

En el Distrito Federal se han cometido cerca de 559 homicidios en lo que va del año y cada una de las pruebas recabadas por los peritos en la escena del crimen han sido enviadas al laboratorio de servicios periciales de la Procuraduría  General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) para estudiarlas y así poder resolver los crímenes.

Con más de 75 años de experiencia y lo último en identificación de huellas dactilares, el laboratorio de dactiloscopia de dicha instancia es catalogado como el mejor de Latinoamérica y fue el primero de la región en trabajar con el Sistema Automático de Identificación de Huellas Dactilares (AFIS, por su sigla en inglés), desde hace 20 años.

El programa AFIS, del que solo Estados Unidos, Francia y México tienen la versión más avanzada (4.2), cuenta con varias funciones, una de las más importantes es el almacenamiento de huellas de carácter latente; es decir, las que han aparecido una o varias veces en escenas del crimen, pero no cuentan con un nombre o identidad. Actualmente agrupa 20 mil huellas de este tipo.

Uno de los casos más importantes que se han resuelto en este edificio ubicado en la avenida Coyoacán de la colonia del Valle, fue el de la Mataviejitas, una asesina serial que acabó con la vida de 16 personas de la tercera edad en la década pasada.

Fausto Hernández García, perito en jefe del sistema AFIS y Archivo de lo Criminal de la PGJDF, explicó a MILENIO que si no fuera por el amplio número de huellas digitales con las que cuenta el laboratorio, este tipo de casos nunca serían resueltos.

“Nosotros al analizar constantemente nuestra base (de datos) observamos que se trataba de la misma huella digital y dijimos: ‘mira en este homicidio de Venustiano Carranza y de Tlalpan aparece’, se trata de la misma persona y es algo muy raro. Finalmente, hasta que se logró la aprehensión, pudimos establecer que estaba relacionada con al menos 16 asesinatos”, comentó.

El laboratorio resuelve 60 por ciento de los casos donde les es posible estudiar las 10 huellas digitales de los implicados en averiguaciones previas, y cuando solo cuentan marcas de carácter latente, pero sin un posible responsable, logran solucionar 30%.

Ciencia o ficción

Hernández García recomendó a quien quiera estudiar alguna de las 36 especialidades periciales con las que cuenta la dependencia no confundir la verdadera labor de un experto con la que aparece en las series televisivas como CSI o La ley y el orden, ya que “una es ficción y la otra es realidad, ciencia”.

El especialista acotó que “lo que se realiza en las procuradurías a escala nacional está apegado a una metodología de carácter científico y tienen como propósito el estudio de algo comprobable. No por el simple hecho de tocar un objeto vamos a saber cómo es físicamente (quien lo tomó), eso se sabe paulatinamente”.

Sobre la confiabilidad de los resultados periciales de la dactiloscopia, destacó que “aquí no tenemos margen de error, no podemos decir que hay 70 por ciento de parecido, no. ¡Es o no es!, o simplemente no sirve el registro (para comparar la huella)”.

A pesar de contar con máquinas que toman las marcas dactilares de manera digital, Hernández García explicó que se requiere de un respaldo físico de las huellas; por lo que si el investigado, ya sea vivo o muerto, está a su alcance, se debe de elaborar una ficha decadactilar.

En esa hoja se marcarán los 10 dedos con los datos de la persona como nombre, alias, sexo, edad, número de averiguación previa, entre otros datos, y posteriormente pasarán al área de control de calidad para verificar mediante el escaneo en una computadora si las impresiones son lo suficientemente nítidas y muestran las características esenciales para su análisis.

Aportaciones

El jefe del área de dactiloscopia explicó que la utilización de esta tecnología permitió que la PGJDF hiciera la mayor aportación de información sobre huellas dactilares a la que ahora representa el máximo registro de datos de seguridad, la Plataforma México, creada en 2007.

“La primera gran base que se dio en el país fue aportada por esta procuraduría al sistema nacional con un promedio de 500 mil registros”, añadió el funcionario.

Otro de los trabajos que se lleva a cabo es la búsqueda de antecedentes delictivos en el sistema de presuntos culpables o personas que requieran de ser investigadas por formar parte de averiguaciones previas. La oficina atiende diariamente 200 llamadas provenientes de las 76 agencias del ministerio público en el DF.

También se utiliza sobre los interesados en laborar en instituciones públicas o empresas dedicadas a la seguridad; en este caso el programa verificará que la persona no esté relacionada con violaciones a la ley o tenga una doble identidad.

El laboratorio, además, fue reconocido debido a su profesionalismo por parte de Safran Group, firma líder mundial en seguridad y tecnología para el reconocimiento de huellas dactilares.