“Personalización masiva” el futuro de la industria de la moda

Una start up inglesa propone transformar cómo nos vestimos con una herramienta que permite personalizar tu ropa antes de comprarla
Un modelo de suéter de la start up
Un modelo de suéter de la start up (Knyttan.com)

Comprar ropa es como la democracia (más o menos): la tienda te hace una oferta limitada de modelos y tú eres libre de elegir. Pero ¿qué pasa si no te gusta nada? Cambias de tienda hasta encontrar algo que te satisfaga, te vas a casa decepcionado…o desafías al sistema con Knyttan.

A diferencia de la democracia, la ropa puede personalizarse. Aunque la mayoría de la oferta de moda son una serie de diseños que empresarios decidieron valía la pena manufacturar, es posible ofrecer una alternativa.

La startup inglesa buscó hacer realidad un concepto que lleva rondando la industria por años: moda masiva personalizable. Por medio de su sitio, eliges una prenda (por el momento hay bufandas y suéteres) eliges un patrón y combinación de colores y con una herramienta especial puedes cambar su apariencia al invertir la combinación de tonos, las costuras y el camino de los patrones.

Cuando está listo el diseño, el archivo digital llega a una máquina tejedora Stoll –utilizada por maquilas en todo el mundo- que crea la nueva prenda 100% lana. La etiqueta lleva tu nombre, reconociendo tus talentos de diseñador. Todo el proceso se lleva a cabo en Somerset House, en el centro de Londres.

A diferencia de marcas masivas de ropa, la producción se hace en el mismo lugar en que se ubica la compañía, en lugar de buscar mano de obra barata en países en desarrollo.

De acuerdo al co-fundador de Knytthan, su sistema favorece a los diseñadores emergentes. Por un lado, las marcas no tienen mucho control de su cadena de suministro por producir en países remotos, lo cual complica el volumen de los pedidos y el transporte de las prendas. En cambio, hacerlo en casa disminuye tiempos y da mayor control. Por el otro, los emprendedores pretenden convertir su plataforma en una de exploración para nuevos talentos. Para su primera línea, reclutó a un estudio de medios interactivos en Amsterdam, Moniker, al diseñador conocido por sus gifs, Nicolas Sassoon y a la estudiante de diseño textil Holly Halkes. Los tres dieron sus diseños base a la compañía para que sus clientes los personalicen.

Desde su lanzamiento el año pasado, Knyttian ha vendido 500 prendas directamente a sus clientes. Luego detuvieron la operación para expandir el negocio y re lanzarlo con nuevos colaboradores en el otoño de este año.

En entrevista con Fast Company, Watts dijo “tenemos un ambicioso plan para cambiar la industria. Ahora mismo la llamamos ‘personalización masiva’ pero creo que esta es la manera en la que eventualmente se fabricará todo. Los clientes quieren un elemento único en los productos que compran, por lo que se está convirtiendo en norma para la industria. Como sucede con Apple Watch, todos queremos tener voz en los productos que compramos. Estamos en un punto en el que la tecnología puede ayudarnos a revivir la personalización dentro de la producción en masa dentro de la próxima década.”

Mientras tanto, productos como el de Knyttan son posibles, pero tienen un precio elevado. Una prenda de la compañía inglesa cuesta entre 1,900 y 4,700 pesos. Si se comparan los números con la oferta de H&M de un vestido por 200 pesos o hasta menos, es claro entender el camino que aún falta para que podamos comprar ropa única de mejor calidad.

Pero eso no le quita a la plataforma de Knyttan su atractivo. Visita su sitio y ponte a jugar a Coco Chanel del futuro con su herramienta.