Cataratas del Iguazú se trasladan a Buenos Aires

Se trata de una réplica a escala emplazada en una de sus principales esquinas, para que residentes y turistas disfruten de la sensación de estar frente a una de las nuevas Siete Maravillas Naturales.
Es un monumento con forma de semicírculo que bien puede identificarse con la Garganta del Diablo.
Es un monumento con forma de semicírculo que bien puede identificarse con la Garganta del Diablo. (Especial)

Buenos Aires

La ciudad de Buenos Aires cuenta desde hoy con una réplica a escala de las Cataratas del Iguazú emplazada en una de sus principales esquinas, para que residentes y turistas disfruten de la sensación de estar frente a una de las nuevas Siete Maravillas Naturales del mundo.

Se trata de un monumento con forma de semicírculo que representa la potente caída del agua de las reconocidas cascadas y que, por su forma, bien puede identificarse con la Garganta del Diablo, uno de los saltos más famosos del parque nacional ubicado en el noreste de Argentina, en la frontera con Brasil.

La obra está ubicada en la plazoleta Provincia de Misiones, situada en pleno centro porteño, a pocas cuadras del Obelisco y de la Casa Rosada, en la esquina de Avenida de Mayo y Avenida 9 de Julio, dos de las arterias más importantes de la capital argentina.

El homenaje comenzó a ser planificado después de que el 11 de noviembre de 2011 las Cataratas fueran consagradas como una de las nuevas siete maravillas y, quienes promocionaron la candidatura del lugar, decidieron también difundir la novedosa particularidad.

"El esfuerzo había sido muy grande y empezamos a trabajar en distintas ideas para recordarle a la gente que Cataratas había sido elegida", explicó a Efe Marcelo Almada, director de Visit7Wonders, la fundación que reúne y promociona a los siete atractivos ganadores.

Así se hicieron los trámites pertinentes en la ciudad de Buenos Aires y se consiguieron los permisos para lo que finalmente se decidió que sería una réplica a escala de las cascadas.

La obra, coordinada por el arquitecto Sergio Dobrusín, será inaugurada oficialmente hoy y ya fue puesta a prueba.

"Además de ser una representación hermosa, genera la misma situación que si uno estuviera allí, porque la gente escucha el ruido y hay bruma", describió Almada.

De hecho, su interior está armado con piedra mora, la misma que se encuentra en las formaciones de las cascadas y que fue especialmente traída desde Misiones para que el monumento tenga el mismo color que el atractivo original que lo inspiró.

"Vamos a pasar un vídeo que muestre la campaña que hicimos a nivel mundial y en Argentina por las Cataratas. La gente se va a sorprender porque hay cosas que se olvidaron, pero hasta Lionel Messi hizo promoción", recordó Almada.

Además de un homenaje por su condición de única maravilla natural del mundo en Argentina, el monumento es también un sitio estratégico para el fomento de este destino turístico, que anualmente visitan cerca de un millón de turistas.

"Las Cataratas del Iguazú son las que tienen la mayor promoción de las fuerzas de la naturaleza, por su turbulencia y su movimiento unidos con la selva en una danza magnífica y permanente. Es la más poderosa de las siete", aseguró Almada.

En este sentido, el director de Visit7Wonders añadió que Argentina está empezando a sentir la repercusión de este turismo en el resto de las provincias por su condición exclusiva de maravilla.

De esta manera, Iguazú funciona cada vez más como puerta de entrada a Argentina y, desde Brasil, muchos turistas que llegan atraídos por las Cataratas, después viajan no solo a Buenos Aires sino también al resto del país.

En la misma plazoleta, también se ha emplazado una estatua del héroe provincial Andrés Guazurary (1778-1825), conocido popularmente en Misiones como "Andresito".

"Es un héroe que fue olvidado pero que luchó mucho por la independencia y el territorio argentino", explicó Almada sobre quien fuera el primer general guaraní que defendió la frontera noreste del país suramericano.