Iglesias y penitenciarias macabras: la ruta del terror en el DF

Si eres de los que no se espantan con lo paranormal, te retamos a que visites algunos sitios famosos por sus historias y leyendas de apariciones de espíritus.
El antiguo 'Palacio Negro' de Lecumberri es ahora el Archivo General de la Nación
El antiguo 'Palacio Negro' de Lecumberri es ahora el Archivo General de la Nación (Cuartoscuro)

Ciudad de México

Las calles de la Ciudad de México esconden cientos de historias, ya sean recientes o antiguas, existen leyendas que pasan por generaciones, experiencias de apariciones, almas que deambulan en hospitales, penitenciarias incluso en recintos religiosos.

Si eres de los que no se espantan con actividades paranormales, te retamos a que visites en este Día de Muertos algunos sitios famosos por sus relatos macabros:

El callejón del Aguacate

Ubicado en Coyoacán, exactamente en el barrio de Santa Catarina, el callejón del Aguacate es protagonista de diferentes mitos y leyendas.

Entre los casos más escalofriantes se encuentra la historia de que el alma que deambula en el lugar es la de un niño que murió ahorcado.

Otras menos aterradoras es la de un hombre que se pasea en busca de las personas que pasen por ahí; otros dicen que es un enamorado que fue separado de su amada y solo quiere encontrarla.

También existe la versión que cuenta que la imagen de la Virgen, colocada en el callejón para dar descanso a las almas, llora a la medianoche.

Palacio de Lecumberri

Este edificio fue construido en 1900 como una penitenciaria, la cual funcionó como tal durante 76 años; y desde 1982 resguarda los textos, fotografías, cartografías y demás documentos como parte del Archivo General de la Nación.

Empleados y visitantes aseguran que el alma de algunos reclusos todavía ronda por los pasillos del colonial edificio.

Las paredes del también conocido “Palacio Negro” vieron pasar por sus crujías (zonas a las que eran enviados los delincuentes de acuerdo al delito) a cientos de reos no recordados, hasta personajes famosos como: Heberto Castillo, José Revueltas, Francisco Villa, David Alfaro Siqueiros y José Agustín, entre otros.

El tétrico inmueble se encuentra en la avenida Eduardo Molina 113, colonia Penitenciaría Ampliación, en la delegación Venustiano Carranza.

Hospital Juárez

En el viejo hospital con este nombre, que se ubicaba en las calles de Jesús María y Fray Servando, en el Centro Histórico, se cuenta que una enfermera conocida como “La Planchada” se aparece en el inmueble.

La historia relata que la enfermera se enamoró de un médico; sin embargo, el doctor no le correspondió y ella cayó en una profunda depresión hasta morir.

Se dice que “La Planchada”, nombrada así por su uniforme impecablemente blanco y almidonado, brinda atención a los enfermos que lo necesitan.

Ella no es la única que se hace se aparecen en el hospital, pues hay quienes aseguran que el fantasma de un niño de aproximadamente 6 años, corre y juega por los pasillos, además de una niña de entre 8 y 10 años que juega en el jardín central.

Iglesia de la Santa Muerte

Ubicada en uno de los barrios más conocidos y peligrosos del Distrito Federal, Tepito, la iglesia de la Santa Muerte recibe a decenas de visitantes al día en su santuario de la colonia Morelos.

Los fieles han considerado esta figura como símbolo de culto, pidiéndoles por salud, dinero, amor, e incluso daño a terceras personas.

En su página web, se indica que de acuerdo con el color del que sea el manto, es la petición que se le hace, por ejemplo el dorado es para el dinero, el rojo para el amor, el verde para solucionar problemas legales, el negro para la protección en casa, entre otros.

La Casa de las Brujas

Esta casa fue el primer edificio de departamentos que se construyó, en 1908, en la capital y se encuentra ubicada en la Plaza Río de Janeiro en la colonia Roma, delegación Cuauhtémoc.

Se dice que en esa casa vivió “Panchita”, una chamana que era frecuentada por artistas y políticos de la época y ahora su espíritu se aparece en el lugar.

La casa de Don Juan Manuel

La casa le perteneció a Juan Manuel Solórzano, quien presuntamente vendió su alma al diablo con tal de descubrir a la persona con la que su mujer lo engañaba, ya que ellos no habían podido tener hijos.

A cambio de este favor, Juan Manuel tenía que matar a la primera persona que pasara por su casa a las 11:00 de la noche.

Él comenzó con el encargo, pero cuando no pudo con el remordimiento se confesó con un Padre, y tres días después amaneció ahorcado.

La casa se encuentra en la calle de República de Uruguay 94, colonia Centro, y dicen que si pasas por ahí a las 11:00 de la noche y te preguntan la hora, entonces es el espíritu de Don Juan Manuel, quien responderá: “Dichoso aquél que conoce la hora de su muerte”.

Antiguo Palacio de Medicina

El Palacio de Medicina, construido en 1736, fue la antigua sede del Tribunal de la Inquisición, cuyas paredes fueron testigos crueles de torturas, muertes y dolor.

Se dice que una mujer veracruzana acusada de bruja, en la época de la Inquisición y el Santo Oficio, fue trasladada al recinto y encarcelada en una de las celdas.

La historia cuenta que dibujó con tiza un barco en la pared de su celda y luego saltó a éste y escapó, aunque su sombra aún puede verse en los rincones de Santo Domingo o las calles aledañas a la Catedral Metropolitana.

El callejón del Diablo

Esta calle desemboca en Río Mixcoac y se dice que se pueden ver sombras o escuchar voces al transitar por ella.

La leyenda se remonta a la época colonial cuando un hombre apodado “El Julio” fue encontrado muerto en el callejón y se dice que fue mutilado por el Diablo como forma de castigo.

Basílica de Guadalupe

Este recinto religioso ubicado en la delegación Gustavo A. Madero y que recibe a miles de feligreses al año, es también centro de leyendas relacionadas a fenómenos paranormales.

Algunas personas cuentan que por las noches se puede ver a una mujer vestida de blanco que camina por los alrededores de la Basílica.

La mujer porta en la mano una veladora que pese a las condiciones climatológicas, no se apaga.

Se cree que es un alma en pena que no descansa y que intenta cumplir una manda que no finalizó en vida.