Mujeres iraníes renuncian al hiyab y se sueltan el pelo

My Stealthy Freedom es un movimiento en contra de la conservadora ley iraní que obliga a las mujeres a cubrir su cabeza en público. 

En 1979 la sociedad Iraní re adoptó una serie de prácticas tradicionales derivadas de la revolución liderada por el Ayatollah Khomeini. Una de ellas, es que las mujeres están obligadas por ley a usar un hiyab en público. La tela debe cubrir su cabello completamente y sólo mostrar su rostro.

De lo contrario, la policía moral arresta a las mujeres que no cumplan con la ley y las somete a castigos que van de los latigazos a la cárcel.

A lo largo de los años, cientos de mujeres se han rebelado discretamente contra las normas; luciendo su pelo parcialmente y combinando la mascada con ropa Occidental. Una de ellas es Masih Alinejad, que propone que el uso de hiyab sea opcional.

La periodista y activista de derechos de la mujer estudia en Estados Unidos, en donde por primera vez llevó la cabeza descubierta en público. La experiencia la llevó a iniciar un movimiento que llamó “My Stealthy Freedom” (Mi libertad discreta) que modera desde su página en Facebook. La cuenta que suma más de 800 mil seguidores, reúne las fotos de mujeres iraníes quitándose las telas de la cabeza o bien, posando con el hiyab puesto pero manifestando su apoyo a la causa. 

 

El post más reciente en Facebook muestra un video de la ganadora del premio Nóbel de la paz, Shirin Ebadi hablando a favor de la campaña. En este, la abogada iraní argumenta que My Stealthy Freedom es la mejor manera de demostrarle al gobierno que el código de vestimenta está condenado al fracaso y que eventualmente tendrá que escuchar las demandas de sus mujeres y rendirse en la regla que impone el uso del hiyab.

De acuerdo al Middle East Institute, la imposición proviene de una interpretación del Corán. El hiyab representa pudor y privacidad no sólo para su usuaria, sino para su esposo y familia. Esta discreción debe reflejarse en la mirada, el andar y las prendas. La palabra en árabe significa cortina o pantalla, pues el libro sagrado ordena a los hombres musulmanes a hablar con las esposas de Mohammed detrás de una cortina (por lo que muchos argumentan que la regla debería aplicar sólo para ellas, no para el resto de las mujeres). Así, el acto de “celos protectores” permea se entiende como una vía para que los hombres cumplan con su deber de proteger a las mujeres de su familia.

Después de más de 30 años, la popularidad de la costumbre va a la baja. Las nuevas generaciones de mujeres se manifiestan cada vez más en su contra en Internet, pues los medios locales están fuertemente censurados. Si bien no hay aún un avance claro en materia legal, Alinejad se mantiene firme.

En una de sus publicaciones escribió: “Más de 30 años de gobierno en Irán nos forzó a mantenernos en discreción y nuestra libertad a escondidas, pero ha pasado más de un año en el que hablamos lo suficientemente fuerte para ser escuchadas por los medios de todo el mundo. No nos rendiremos".