EZLN se levantó en armas

En 1994 el diario La Opinión publicó que la secretaría Gobernación dijo que ellos ya sabían pero que eran muy prudentes, aunque crearon un clima de pánico en todo México.
 Hemeroteca del Diario La Opinión, publicación de 1994.
Hemeroteca del Diario La Opinión, publicación de 1994. (Milenio Digital)

Torreón, Coahuila

Entró el TLC y el gobierno mexicano aseguraba que la soberanía nacional estaba garantizada. Algunos tenían esperanza de que la cosa mejorara. Y nada.

Al día dos se dio a conocer el Ejército Zapatista de Liberación Nacional en Chiapas, con un levantamiento armado. Gobernación dijo que ellos ya sabían pero que eran muy prudentes, aunque crearon un clima de pánico en todo México.

Que el "pulpo camionero" estaba muy chipil, decían los panistas de Torreón. Y aún así, los dueños se ponían sus moños al cobrar como si fuera de primera, un servicio de cuarta. O de quinta.

Se corrió además todo tipo de rumores. Que los insurgentes querían el socialismo y cuanta cosa, pero en lo profundo, se sabía que la miseria y el hambre movían a la acción. Los políticos aseguraban que la pobreza no justificaba la violencia.

¿Y la violencia que se ejerce contra los fregados? Ellos son siempre las víctimas. La Sedena negó todas las atrocidades cometidas en el estado sureño. El EZLN pedía paz con justicia y dignidad.

Fueron detonados objetos en ciudades importantes de México. Un carro en la capital por ejemplo. Aquí, una persona llamó a la polecía y les dijo que había una bomba en presidencia y otra en el Palacio de Justicia, sacándoles un susto a las autoridades.

También distinguidas damas marcharon por la paz, apoyando al estado. Y otras personas menos elegantes hicieron lo consecuente, en apoyo a la justicia.

Australia vivió incendios brutales. Las inmediaciones de Sydney fueron las más afectadas y el fuego se extendía hasta por 1,200 kilómetros.

Las autoridades consideraban que muchos de esos incendios habían sido provocados. Por cierto que el príncipe Carlos de Inglaterra visitó aquellos rumbos y lo balacearon, pero no le atinaron.

Doña Lorena Bobbitt le cortó a su marido una parte de su cuerpo que seguro le dolió mucho. La peruana fue exonerada y un grupo de mujeres también peruanas que la apoyaban, habían jurado castrar a cien gringos si la declaraban culpable.

El IMSS lagunero iba de mal en peor. A veces no atendían a la gente por que no tenían cupo, otras ocasiones había evidentes negligencias. El sindicato del seguro culpó a los derechohabientes y minimizaban el asunto.