De la crisis del crudo a la boda de Lady Di

Para 1981, México sufría por la devaluación y el tema petrolero pronosticaba una hecatombe. La PGR andaba tras el 'gober' Óscar Flores, cualquier parecido con la actualidad, es mera coincidencia. 
Julio de 1981.
Julio de 1981. (Cecilia Rojas)

Torreón, Coahuila

México estaba invadido por manufacturas extranjeras, lo que era un decir, porque casi todo venía de EU, pero made in China o donde fuera.

Algunos cálculos avizoraban que si México no dejaba su política petrolera, el país se hundiría en el hambre.

Por cierto, el peso iba para abajo y para abajo, rodando sin control en una pendiente devaluatoria.

Y no había planes de cambiar. De hecho los clientes de Pemex dejaron de hacer pedidos, y otra crisis nos cayó. La crisis petrolera se llevó entre las patas los grandes planes de López Portillo, según se dijo, por que sus planes eran con maña y ya.

A pesar de la crisis tan grande, La Laguna ya necesitaba un centro comercial de otro tipo, como los que ya había en otras partes del país. Mientras, rifaban la Alianza, el Juárez y Abastos.

El Ayatola Jomeini ni aguantaba nada y decretó pena de muerte a sus críticos. Ya llevaba a 140 ejecutados, hasta por el más mínimo signo de desdén a la figura autoritaria libanesa.

Le llovía al gobernador de Coahuila, Óscar Flores Tapia, que estaba hundido hasta el cuello en un caso de tráfico ilegal. Claro que el gober dijo que el era un palomito blanco de piquito colorado. La PGR lo traía en friega.

Inglaterra sufría severos disturbios raciales, no sólo con personas de raza negra, sino también asiáticos. Aparte, se las veían negras con los del Ejército Republicano Irlandés que no daba tregua con el terrorismo.

A la pobre de Margaret Thatcher la agarraron a tomatazos en Liverpool en una visita que hizo. Lo bueno que también le tiraron rollos de papel del baño, igual y para que se limpiara.

Dijo que la situación era "inquietante", no se supo si hablaba de los tomatazos o de las broncas en Irlanda del Norte.

Ronald Reagan sacaba el cobre de manera fea, al ser descubiertas sus manipulaciones para vender y vender armas, sin que los derechos humanos le importasen un cacahuate.

El espionaje ya no era lo mismo entonces. Se informaba que para los espías gringos era difícil el trabajo por que no conocían muchos idiomas extranjeros, pero nadie habló de darles unas clases o algo.

En Durango, el obispo de Tehuantepec hizo la "exclusión formal de la comunidad de los bautizados" contra los torturadores, sobre todo los del poder perjudicial, o judicial, los de las fuerzas públicas. Eran y son un montón.

Deslumbrado el mundo con la boda de cuento de hadas de Lady Di y Carlos de Inglaterra. Un cuento de hadas que se convirtió en pesadilla. Ella muy hermosa y el príncipe con su carota todo orejón.