Torreón se expandía de 'fea manera'

En agosto de 1972 La Opinión publicó que El Ejido El Tajito cedió parte de sus terrenos para que el municipio tuviera manera de crecer. Eran 75 hectáreas que ya nadie cultivaba.
Agosto de 1972 en La Opinión.
Agosto de 1972 en La Opinión. (Cecilia Rojas)

Torreón, Coahuila

Pues con la novedad de que a Raúl Velasco lo acusaba su ex esposa de andar escondiendo varios de sus muchos bienes materiales, clásico, para no darle pensión a la señora. Luego se casó con una güerota, Dorle.

Irlanda del Norte iba de mal en peor. Cada día se reportaban auténticas batallas campales entre protestantes y católicos, que ni por el amor de Dios, dejaban de agarrarse con todo. Una tragedia. Hasta los niños traían pistola.

Torreón se expandía de fea manera y al oriente. El ejido El Tajito cedió parte de sus terrenos para que el municipio tuviera manera de crecer. Eran 75 hectáreas que ya nadie cultivaba.

Agustín Yáñez visitó La Laguna y dio una conferencia. En entrevista previa, les recomendó a los jóvenes que leyeran más. Peor al parecer no leyeron la entrevista.

Primero las atómicas, las bacteriológicas, luego la cosa del espacio, ahora se le advertía al tercer mundo de la guerra tecnológica. Como sea, el tercer mundo en todas la tenían de perder.

Dulce María era una caricatura que salía en La Opinión. Su creadora, Virginia Aguilar Romo decía a nuestro diario que trataba de reflejar los sentires y pensares de las mujeres y las virtudes que esperaban esperar en los hombres.

Seguro muchos se acuerdan de esa frase que dice: "quiero un novio que..." y algo imposible. Virgina es lagunera y Dulce María tenía mucho éxito.

Todavía los gringos no salían de Vietnam. Las pláticas se hacían seguido, en París, en lugares así bien preciosos, pero nunca nunca arreglaban nada. Lo peor fue que todo mundo metió cuchara, hasta China.

La tragedia de las minas ocurrió en aquella ocasión. Barroterán fue sacudido por explosiones del gas grisú, que dejó varios muertos. Los pobres mineros no querían volver a trabajar por temor. Lo hicieron por necesidad.

La Secretaría de Educación Pública se aventó la dominguera en miércoles: dijo que nada más se iban a quedar sin estudiar primaria los que no quisieran o no pudieran. Tal como había pasado durante unos 50 años, más o menos.

Cuatro años después de Tlatelolco, las Olimpiadas se celebraron en Munich. Los atletas mexicanos destacaron bien mucho por ser jacarandosos, pero nada más por eso. Empezaron el día 26.